Cartas de lectores

La importancia de no bajar los brazos

En nuestro paso por la vida lo importante no es sólo no bajar los brazos, sino también evaluar bien para qué se los sostienen en alto.

Viernes 01 de Noviembre de 2019

En nuestro paso por la vida lo importante no es sólo no bajar los brazos, sino también evaluar bien para qué se los sostienen en alto. Podríamos decir que muchas personas lo hacen para luchar contra enfermedades propias o de sus seres queridos, para estudiar en condiciones difíciles, para ganar un espacio político que les permita alcanzar objetivos puntuales, entre otros. En estos últimos tiempos hemos observado candidatos de diferentes posturas políticas, que los han sostenido y bien altos como versa una Carta de lectores del 30 de octubre pasado. Hace pocos días votamos masivamente, para un lado o para el otro. Y como es lógico, hubieron ganadores y otros que lograron triunfos de menor grado. Pero todos dieron muestras de ser capaces de sostener los brazos en alto, siempre. Ahora nosotros, los electores que aportamos lo nuestro en una muestra de interés en la participación, debemos estar muy atentos y observar detenidamente las acciones de todos los "que nunca bajaron los brazos", para comprobar si los tenían en alto para llevar a esta Argentina por el sendero de paz, trabajo y educación con la decencia y transparencia que tanto se necesita.

Edith Michelotti

Pensar en voz alta en el lugar equivocado

Para aquellos que no estén advertidos de lo sucedido en la noche del 27 de octubre donde protagonicé un bochornoso episodio presentándome en la sede centro de Cambiemos, hago saber que mi pretensión estaba basada en acercarme a comprobar in situ la cara de la derrota, a sabiendas del peligro que implicaba, ya que a dos cuadras de allí, en el bunker del Frente para Todos, estallaban los cohetes del triunfo. Intenté ser objetivo y construir una historia donde podría evidenciar, mediante una nota (además de músico soy periodista) los contrastes que se acentúan en los podios y abajo en sus bases. Me salió bastante desprolijo todo y en lugar de emparejar con silencio la opinión tropecé con mi ideario acerca de la justicia o la ausencia de ella, y expresé que estaba cómodo con los resultados electorales. Muchos colegas no dicen donde están parados, lo esquivan o lo disimulan, yo no. Ello no me constituye en mejor persona, tal vez en una más frontal pero inconveniente en algunos momentos. Una anécdota banal que a muchos ofendió. Un maltrato verbal que sobraba. Un oxímoron donde el festejo constituye la caída de los otros. Creo que no sirvo como periodista imparcial. Hago canciones y pertenezco a la generación de la Trova Rosarina, a quien eximo en este episodio desafortunado. Me hago cargo en un todo: ojalá muchos pudieran hacerlo en su vida; así, creo, las relaciones serían más transparentes y legítimas. No fue provocación: fue, eso sí, una vocación por comprobar según mi humilde sentir, que todo lo que sube baja. Y que, como cronista, mejor será que me dedique a otra cosa. Gracias.

Adrián Abonizio

DNI 12.523.002

No irnos al descenso

Comienza una nueva etapa en la vida política argentina y lo que mejor nos puede pasar es que terminemos con los antagonismos y la grieta y comencemos a mirar todos juntos hacia adelante. El nuevo gobierno sale a la cancha y no pretendo que desde la tribuna los partidarios del saliente griten los goles que se hagan en la nueva gestión, pero por lo menos que no se pongan la camiseta del contrario, porque es muy importante que el país gane para lograr salir de la actual situación. Es un poco como sucede en nuestro fútbol rosarino, cuando tanto Newell's como Central juegan contra un equipo que está en la lucha por descender, tenemos que ponernos a favor de nuestro tradicional adversario para que ambos no perdamos la categoría. Se terminaron las campañas políticas y las elecciones, ya no hay más tiempo que perder, mirando hacia atrás y criticando lo que hizo mal el gobierno anterior, ahora todos juntos y con mucho esfuerzo debemos apuntar hacía un futuro mejor, reactivar las industrias y Pymes, crear más trabajo para todos, disminuir la pobreza que tanto nos duele y lograr que el país se salve del descenso.

Esteban Giannuzzi

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario