Muchas veces tenemos críticas por mala atención, mal carácter, actitudes despectivas de los empleados públicos, que nos hacen sentir que molestamos solicitando resolver nuestros problemas. Resulta que no es la primera vez que encuentro en la Udai Rosario Norte (Ansés) a los señores Marcos Aranda, Gustavo Sciangulo, Gigliola Terreno, Carolina Guich, todos empleados de esa Udai, con actitudes realmente destacables, que los distinguen y enaltecen, porque en vez de estar sentados en sus sillas, por ejemplo, el señor Aranda se ocupó de orientar a las personas que llegaban en un día lluvioso con bebés, ordenando su atención inmediata. La señorita Terreno no terminó de llegar y mientras se sacaba la campera mojada tomó una carpeta y comenzó a darle curso, al igual que sus compañeros. Seguro que todos pensamos que es su deber y su trabajo, pero sería bueno que pensemos que no es en todos los lugares públicos el mismo trato. Los felicito. Si hubiera más gente con esa predisposición, este sería otro país.






















