Cartas de lectores

Bombitas y solidaridad

Debemos definirnos y actuar. Si las tradicionales lamparitas incandescentes generan mayores y corregibles consumos, debemos eliminarlas y sustituirlas. A todos nos corresponde, sin esperar el regalo del canje...

Domingo 27 de Enero de 2008

Debemos definirnos y actuar. Si las tradicionales lamparitas incandescentes generan mayores y corregibles consumos, debemos eliminarlas y sustituirlas. A todos nos corresponde, sin esperar el regalo del canje, colocar en nuestros domicilios, locales, sedes o fábricas bombitas de bajo consumo, sumándonos con ello y otras medidas que surgirán de la exigencia, al control y consumo adecuado de la energía. El Estado, sea nacional, provincial o municipal, por necesidad y para dar el ejemplo, debe proceder en consecuencia, generando consumos racionales en todos los ambitos fisicos de sus respectivas reparticiones. La crisis energética está instalada y la dura realidad a enfrentar, culpas aparte, que las hay y concurrentes, es que la solución nos demandará por años, además de cambios culturales y de conductas sociales colectivas y privadas, inversiones multimillonarias que seguramente repercutirán en las tarifas y en nuestros bolsillos. Seamos serios y si el cambio de las lamparitas más el consumo adecuado de la energía ayudan parcialmente a paliar la crisis, hagamoslo sin demoras. Ser solidarios significa simple e inteligentemente ayudarnos a nosotros mismos, y esto es válido para quienes pagamos el consumo o para aquellos que, colgados, no cumplen con sus obligaciones.
Juan Carlos Romano DNI 3.690.388

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