Por primera vez en más de 60 años, la esquina de 3 de Febrero y Alem no tendrá un bar funcionando. Primero fue hogar de El Internacional, una marca gastronómica que en 1998 cedió la posta a Vittorio, firma que confirmó recientemente que abandonará el histórico inmueble a fines de agosto. Sin embargo, el cierre del tradicional bar no es definitivo: Andrés Varela, su titular, confirmó a Negocios de La Capital que se mudarán a otra edificación antigua en barrio Martin, aunque la dirección exacta prefieren mantenerla por el momento en reserva como parte de su estrategia de marketing.
La decisión de trasladar el negocio se debió principalmente a la decisión de los actuales propietarios del inmueble de vender la propiedad. La misma será demolida y dará paso a la construcción de un edificio. A raíz de esta cuestión, Varela explicó: “Vamos a entregar el inmueble el 31 de agosto. Mientras tanto, estamos remodelando nuestro próximo local”.
Para la inauguración habrá que esperar al menos un mes más. Es que, con el fin de conservar su esencia de clásico barrial, la marca desembarcó en un inmueble centenario. “Lo estamos remodelando por completo para poder abrir lo antes posible. Tuvimos que hacer todo nuevo, desde las cloacas hasta los desagües pluviales y la instalación eléctrica”, detalló.
Más capacidad y nueva sociedad
La nueva era de Vittorio no se queda en el cambio de dirección. El local al que se mudará cuenta con una mayor capacidad, con lo cual el bodegón pasará de 88 sillas a un total de 110. “Es una apuesta grande. La gastronomía viene bastante castigada luego de la pandemia y venimos con bajas ventas. Podríamos haber cambiado de rubro, pero acá somos 17 familias trabajando”, dijo.
Además, con la reapertura llegarán algunas modificaciones en la propuesta culinaria. “Si todo sale como queremos, dentro del mismo espacio van a convivir temáticas gastronómicas diferentes”, adelantó Varela. Más allá de las tradicionales recetas de bodegón que ya ofrecen, sumarían la concesión de una marca de helados artesanales de la provincia de Santa Fe que todavía no puso pie en Rosario y que viene con buen prestigio.
Varela prefirió no dar una fecha exacta para el corte de cintas, pero aclaró que les resta atravesar el proceso de puesta en marcha del negocio. “Nos gusta tener un depósito armado, como si fuera un almacén dentro del local. También nos falta una parte de la instalación eléctrica y, por supuesto, la decoración del salón”, enumeró.
En el mientras tanto, Vittorio celebrará sus últimas 48 horas en 3 de Febrero y Alem, el sábado 22 y domingo 23 de agosto, con promociones especiales para sus clientes. Luego, vendrá un tiempo de trabajar a puertas cerradas en desmontar la infraestructura vigente, mudarla y ponerla a punto para volver al ruedo lo antes posible.