Washington.- Los buenos deseos para el futuro acompañan siempre los abrazos al comienzo del Año Nuevo. Y, para los aficionados a la tecnología, el año 2008 llega con las manos colmadas para llenar la lista de los deseos para el año que se inicia.

Washington.- Los buenos deseos para el futuro acompañan siempre los abrazos al comienzo del Año Nuevo. Y, para los aficionados a la tecnología, el año 2008 llega con las manos colmadas para llenar la lista de los deseos para el año que se inicia.
Si bien 2007 fue un gran año para la salida al mercado de nuevos productos, en realidad fue un año de transición, anticipándonos apenas una visión de las mejores cosas que estaban por venir. Pasemos revista a lo que nos espera.
Un iPhone para todos
El iPhone de Apple fue un éxito indiscutido en 2007, pero había sólo un problema: sólo quienes tenían una buena cuenta bancaria podían disfrutar el gasto. Además de pagar cerca de 500 dólares (340 euros) por este lujoso y versátil accesorio, hubo quienes tuvieron que conectarse a proveedores de línea, pues Apple no tenía aún acuerdos con la mayoría de ellos.
¿Veremos un iPhone más barato en 2008? Hay quienes creen que ello es inevitable si Apple espera alcanzar una penetración más profunda en el mercado. Esta empresa, en efecto, tiene una historia de hacer productos codiciados alcanzables para todos. El reproductor iPod MP3 fue seguido por el Nano y otros modelos menos caros. ¿Por qué no podría haber, entonces, también un iPhone Nano?
Mejor vista
Hay esperanzas de que Vista, el nuevo sistema operativo de Microsoft, mejore sus expectativas en 2008. Aunque Vista, el mayor producto ofrecido por Microsoft en 2007, se está vendiendo bien, ello es porque la mayoría de los fabricantes de computadoras lo están vendiendo ya instalado en los nuevos ordenadores de sobremesa y portátiles.
Pero las ventas de Vista al detalle y a las empresas han sido relativamente débiles. La razón de ello: Vista no ofrece novedades suficientemente atractivas como para justificar una migración desde Windows XP.
Peor aún, la nueva interfaz de Vista significa para muchos usuarios un costo importante en tiempo para reaprender cosas que en XP eran de segunda importancia. El rendimiento y la compatibilidad del vistoso nuevo sistema operativo de Microsoft han sido también objeto de críticas.
Pero Microsoft tiene todavía la oportunidad de mejorar las cosas con el Service Pack 1 de Vista, disponible ya a fines de 2007 en su versión beta (de prueba). En todo caso, el Service Pack 1 de Vista definitivo saldrá al mercado a comienzos de 2008, y, según se afirma, mejorará las críticas sobre su lentitud y sus problemas de compatibilidad.
Mejor inalámbrico
La nueva norma 802.11n de comunicaciones inalámbricas no ha sido ratificada aún, pero ello deberá ocurrir en breve. Se espera que 2008 sea el año en que 802.11n - que proporciona velocidades inalámbricas que deberán rivalizar las de las actuales redes por cable - sea oficializado definitivamente y comiencen a aparecer productos para utilizarla.
Las ventajas de la norma 802.11n son importantes. Con conexiones inalámbricas ultrarrápidas, el usuario no sólo podrá transferir vídeo y música de fuentes de todo el mundo, sino que podrá formar también pequeñas redes domésticas o de oficina que permitan a todos sus ordenadores compartir programas y guardar rápida y seguramente sus archivos.
Las actuales conexiones inalámbricas 802.11g son buenas para consultar el correo diario y navegar en Internet, pero no más. Quizás el 2008 sea el año en que la norma 802.11n libere definitivamente al usuario de los computadoras conectadas a las redes por cables.
Alta definición sin fin
Blu-ray versus HD: la guerra por una norma de vídeo de alta definición se prolonga ya por varios años, y no hay signos de que llegue a su fin. Las víctimas han sido los consumidores con televisores de alta definición, que carecen aún de una forma de reproducir en ellos los vídeos DVD de alta definiciión.
La compra de un reproductor DVD Blu-ray o HD significa dos cosas: encapsularse en una norma, a costa de la otra, y pagar un precio enorme por el privilegio de la exclusividad. Un reproductor DVD Blu-ray típico cuesta entre 600 y 1.000 dólares (405 y 680 euros), comparado con los 100 dólares (70 euros) que cuesta un reproductor de discos DVD elemental.
Es verdad que están comenzando a aparecer reproductores de DVD híbridos Blu-ray/HD, pero también a un alto costo. Hay especialistas que predicen que los estudios cinematográficos presionarán a los reproductores de uno de los lados de la guerra de normas a conseguir un solo formato en 2008, puesto que nadie cree que los consumidores se decidan a comprar un reproductor de alta definición hasta que no haya una normal unificada. Es de esperar que esos expertos tengan razón.
Internet en todos partes
Gracias a los “hot spots” inalámbricos, cada día se hace más fácil entrar online dondequiera que uno se halle, pero ello no es todavía algo general. Los “puntos calientes” actualmente existentes deberán migrar a la norma 802.11n cuando ésta sea disponible, puesto que no sólo ofrece una mayor velocidad de conexión inalámbrica, sino también una cobertura más amplia.
Y lugares públicos como aeropuertos o cafeterías no sólo quieren ofrecer conexión inalámbrica, sino hacerlo también sin costo para el usuario. En pocas palabras, la gente prefiere locales que ofrezcan conexión inalámbrica gratuita y rápida, y las ventajas comerciales de ofrecerlo son obvias. Es de esperar que los lugares públicos comprendan esto en 2008.
Código abierto
Hay buenas razones para creer que 2008 implicará la apertura hacia el software de código abierto, un período en que los usuarios de computadoras aprenderán que hay alternativas realistas al software pagado. Los productos de código abierto tales como OpenOffice.org (http://www.openoffice.org) han demostrado que los programas gratuitos no sólo pueden ser tan potentes como los de grandes marcas como Microsoft, Corel y otros, sino que pueden ser también completamente compatibles con esos productos.
Hoy dia, un usuario de computadora puede equipar una máquina con prácticamente cualquier programa de producción absolutamente sin costo alguno. La corriente de código abierto puede poner la computación en más manos que nunca antes.
Pausa para pensar
La tecnología de los ordenadores personales ha avanzado a una velocidad que habría sido inimaginable cuando se pusieron en venta al público los primeros PC, en los años 80. Hace poco más de veinte años, un típico usuario estaba sentado ante una masiva y costosa computadora con un procesador 8088, con 256 kilobytes de memoria RAM y dos disqueteras de 5 1/4 pulgadas, con la vista fija en una pantalla monócroma verde o ámbar en la cual parpadeaba un programa de texto, probablemente un procesador de textos o una hoja de cálculo.
La finalidad era la misma que ahora: imprimir un trabajo en un rollo de papel mediante una pesada y lenta impresora de matriz de puntos. La computadora y la impresora costaban alrededor de 5.000 dólares, y la tecnología que saldría al mercado al año siguiente que convertiría esa máquina despiadadamente en chatarra obsoleta.
Hoy día, un típico usuario de computadora está sentado ante una ancha y esbelta pantalla plana, trabajando multitareas, comunicándose en cuestión de segundos con otras personas en todo el mundo, comprando o telefoneando gratis a través de Internet. Y todo esto gracias a una máquina que hace no mucho tiempo habría puesto rojo de envidia a un científico de una estación espacial. Y el costo total de su equipo es menos de la mitad de aquella vieja pantalla verde, esa caja y esa impresora.
Así, mientras el Año Nuevo es para formular deseos, y la atención de un aficionado a la tecnología es atraída por más y más nuevos accesorios para su equipo, vale la pena hacer una pausa para reflexionar cuánto hemos avanzado.
Después de todo, no es difícil agradecer el que la tecnología nos haya dado la posibilidad de hacer cosas que hace una generación - sí, hace apenas 25 años - habían parecido inimaginables: enviar un email, acceder al conocimiento mundial almacenado online, ejecutar en segundos cálculos gigantescos, acumular montañas de música y vídeo digitales, trabajar de forma “virtual” y mucho más. Sin esta tecnología que hoy tenemos, el mundo sería un lugar mucho menos flexible. Y por ello vale la pena dar las gracias.(DPA)
