En medio de una escena tensionada a nivel interno y con el impulso de la victoria en la Cámara de Diputados nacional, la Casa Rosada encara una nueva semana clave para el futuro del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Foto: Archivo / La Capital.
Las posiciones contrapuestas hacen que la coalición gobernante se muestre cada vez más fragmentada.
En medio de una escena tensionada a nivel interno y con el impulso de la victoria en la Cámara de Diputados nacional, la Casa Rosada encara una nueva semana clave para el futuro del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Pese al triunfo parcial de la media sanción, el debate en el Senado nacional se dará luego de que la vice Cristina Kirchner calificara de “inmensa pena” la aprobación del proyecto en Diputados y el fuego cruzado entre dirigentes, como Andrés Cuervo Larroque, y funcionarios del riñón del presidente Alberto Fernández, como el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández.
En ese marco, el senador nacional oficialista José Mayans adelantó que no habrá un voto en bloque sino que “se respetará la decisión que tome cada legislador”, y evitó adelantar su posición.
Es decir: los senadores del bloque del Frente de Todos (FdT) tendrán libertad para votar el artículo que aprueba el acuerdo alcanzado por el Ejecutivo. Según Mayans, la situación es similar a la de la Cámara baja, en la que los legisladores de La Cámpora sufragaron en contra del acuerdo.
La administración de Fernández quiere acelerar el tratamiento del proyecto en el Senado y aprobarlo a mediados de semana, con tiempo suficiente para evitar el default el 22 de marzo, fecha del próximo vencimiento de la deuda con el organismo internacional.
Si bien el camino para el acuerdo está despejado a nivel legislativo, ya que Juntos por el Cambio (JxC) reeditará su estrategia y votará a favor, el problema para el oficialismo se encuentra dentro de sus filas.
Los incidentes del jueves pasado frente al Congreso nacional, que terminaron con la rotura de vidrios en las oficinas de la vicepresidenta, agitaron —aún más— las aguas entre Fernández y La Cámpora.
El sábado, Larroque (ministro bonaerense) lanzó críticas públicas al Ejecutivo por la falta de un posicionamiento público y repudio a los hechos ocurridos durante la protesta de sectores de la izquierda. La respuesta llegó de parte del ministro de Seguridad nacional y de la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti.
El reclamo a través de las redes sociales que hizo Larroque evidenció un problema de comunicación interna y de incomodidades entre los socios que ya se arrastra desde hace meses. Y que el acuerdo con el FMI profundizó.
En ese contexto arrancará el debate del proyecto en los dominios de Cristina y con el desafío del oficialismo de encontrar un modo de recomponer las relaciones en el día después a la aprobación del entendimiento entre la Rosada y el organismo financiero internacional.
A la Cámara alta concurrirán este lunes (a las 15, en la comisión de Presupuesto) el ministro de Economía nacional, Martín Guzmán; el jefe de Gabinete, Juan Manzur, el presidente del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce, y la titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), Mercedes Marcó Del Pont.
Los representantes del gobierno explicarán ante los senadores el contenido del proyecto, aunque será diferente a lo que ocurrió en la Cámara baja, ya que el texto original se redujo, como acordaron oficialistas y opositores el miércoles.
El primer proyecto contenía un segundo artículo con el plan económico del oficialismo, que luego se quitó para poder concertar una iniciativa común y facilitar su tratamiento.
No estaba previsto, por el momento, que concurrieran nuevamente los gobernadores al Senado. Tampoco empresarios, gremialistas y organizaciones sociales, como sí ocurrió días atrás en Diputados.
La idea es escuchar a los funcionarios y el martes volver a la comisión para dar dictamen, para avanzar el miércoles con la sesión. Si algo se retrasa, pasará para el jueves.
En la Cámara alta, un proyecto que obtiene dictamen debe esperar siete días para poder llegar al recinto. Sin embargo, como existe acuerdo con Juntos por el Cambio, se podrá llevar el texto al recinto el jueves, ya que la oposición colaborará con los dos tercios para habilitar el tratamiento.
Por su parte, Mayans confirmó que se reunió con Cristina y que recibió instrucciones para dar “rápido tratamiento” al texto aprobado por la Cámara baja.
Al respecto, el senador nacional del FdT Pablo Yedlin estimó que “la gran mayoría” de los integrantes de la Cámara alta aprobarán el proyecto. “La verdad es que no tenemos otra alternativa que llegar a un acuerdo con el FMI”, concluyó el legislador.


Por Gonzalo Santamaría
