Un joven de 18 años fue asesinado a balazos en el marco de un enfrentamiento con armas de fuego ocurrido el sábado a la noche en el barrio Brigadier López de la ciudad de Santa Fe. En el mismo hecho un muchacho de 21 años recibió un tiro en una pierna por lo que fue internado y arrestado preventivamente, según señalaron fuentes policiales.
El episodio ocurrió el sábado, alrededor de las 21.15, en frente un comercio ubicado en Beruti al 5400, en la esquina con Blas Parera, en la zona norte de la capital santafesina.
Según vecinos, automovilistas y peatones que circulaban por esa zona y dieron su testimonio a la Unidad Regional I, dos hombres que se movilizaban en una moto desencadenaron una balacera que culminó con dos jóvenes tendidos en la calle.
Cuatro disparos. Al llegar la policía al lugar del hecho, constataron que Nicolás Mendoza, de 18 años, estaba muerto. Su cuerpo presentaba cuatro balazos en la garganta, espalda, el muslo y el pie de la pierna derecha. En tanto un amigo del chico asesinado, Carlos Lozeco, había sido alcanzado por un proyectil en la pantorrilla izquierda.
Lozeco, de 21 años, fue trasladado al hospital Cullen de Santa Fe donde al cierre de esta edición se encontraba internado.
Al respecto una versión periodística indicaba que este joven se encontraba con custodia policial asignada hasta que se averiguara sobre su participación en el hecho.
En Villa Oculta. En otro orden, un hombre de 53 años fue asesinado ayer a la madrugada en el límite de los barrios santafesinos de Villa Oculta y Villa del Parque, situados al sudoeste de la capital provincial. La policía lo identificó como Rubén Darío Ocanto, quien fue hallado muerto en la esquina del pasaje vecinal y calle Libertad.
El violento incidente fue denunciado por vecinos que llamaron a la policía luego de escuchar el resonar de varios disparos de arma de fuego. Personal policial de diversas dependencias acudió al lugar y halló a Ocanto tirado en la vereda con cinco balazos en el abdomen y en la espalda.
En principio, unas manchas de sangre adentro de su casa permitían inferir que el hombre pudo haber sido ejecutado en su casa y luego se arrastró hasta la vereda.