Policiales

Altas condenas para dos jóvenes por robos y tirotearse con un policía

Nahuel Ramón Mendoza recibió una pena de 11 años de cárcel y Leonardo Echagüe de 13 años y 10 meses. El hecho más grave ocurrió en julio de 2016.

Jueves 06 de Junio de 2019

Los detuvieron en julio de 2016 luego de enfrentarse a tiros desde un carro tirado por dos caballos con un policía de civil que los buscaba por asaltar a un vecina a quien le habían robado un celular tras golpearla con un arma en la cabeza. Los dos resultaron heridos en el tiroteo, uno de ellos de gravedad con disparos en el tórax y el abdomen. Casi tres años después, ambos acordaron altas penas de prisión por ese y otros asaltos previos. Nahuel Ramón Mendoza fue sentenciado a 11 años de prisión. Leonardo Echagüe a 13 años y 10 meses.

Los detenidos aceptaron las penas en dos juicios abreviados que se celebraron en una misma sala ayer a la mañana ante la jueza María Isabel Más Varela, quien homologó las penas. Los acuerdos fueron celebrados entre la fiscal Juliana González y el defensor público Juan Pablo Nardín y respaldados por sus superiores. Los acusados acumulaban varias causas e incluso condenas previas; y en los abreviados aceptaron penas más bajas a las que había solicitado la Fiscalía de cara a un juicio oral.

Echagüe y Mendoza fueron detenidos el 10 de julio de 2016 luego de un enfrentamiento a tiros con un policía en la zona de Ovidio Lagos al 7400. Aquella madrugada, alrededor de las 5, Samanta S. volvía de un cumpleaños con su hermano y su cuñada y fue a encontrarse con un amigo a la vuelta de su casa, en el cruce de las calles 2106 y 2127. Entonces se acercaron tres jóvenes que iban en un carro tirado por un caballo y los amenazaron con un arma.

A los culatazos

Uno de los asaltantes le pegó un culatazo en la cabeza al muchacho para quitarle una campera. Luego golpeó con el arma en la cabeza a la chica para quitarle un celular marca Samsung Galaxy y un cargador. La joven empezó a gritar y cuando corría ensangrentada de regreso a su casa se encontró con su hermano, quien había salido a su encuentro.

Los gritos despertaron a un policía del Comando Radioeléctrico de apellido F. que a esa hora dormía en su casa. "Le robaron a mi hermana. Eran tres en un auto. Recién le robaron", le dijo al efectivo el hermano de la víctima, que debió ser trasladada al Hospital Roque Sáenz Peña para recibir curaciones en la herida.

Entonces el policía se calzó unas alpargatas, buscó su arma y su credencial de policía y salió tras los asaltantes en su Peugeot 505, acompañado por familiares de su vecina.

A la altura del Camino Viejo a Soldini cruzaron a tres personas en un carro tirado por dos caballos y, según consta en el acuerdo, atacaron al policía con un disparo cuando se identificó y les dio la voz de alto. Entonces se desató un tiroteo con varios heridos. El policía fue baleado en la pierna derecha a la altura de la tibia. Desde un celular llamó al 911 y cuando llegaron los policías de refuerzo siguieron un rastro de sangre por una calle interna a la altura de Ovidio Lagos al 7500.

Heridos y detenidos

A unos 80 metros, en un terreno sin alambrado, detuvieron a dos personas junto a dos caballos ensangrentados. Una era una adolescente de 15 años que iba en el carro y que fue herida en el brazo derecho, a quien en una requisa le secuestraron el celular y la campera robados. Con ella estaba Echagüe, entonces de 23 años, con al menos una herida en la espalda. En un rancho cercano encontraron a Mendoza, de 19 años, con heridas en la pierna y el brazo izquierdos, una escopeta tumbera y un revólver calibre 32 largo.

De todos los heridos aquella noche, Echagüe fue el que llevó la peor parte. Fue derivado al Heca con graves heridas en el tórax y el abdomen. Fue sometido a una cirugía y una traqueotomía, estuvo internado en terapia intensiva y sufrió múltiples infecciones pulmonares antes de obtener el alta y ser llevado a prisión.

Este fue el hecho más grave que les endilgaron a los dos carreros, con una pena mínima que arranca por encima de los ocho años de prisión. El encuadre fue el de un robo calificado por el uso de arma de fuego apta para el disparo y agravado por la participación de un menor, resistencia a la autoridad agravada por el uso de arma de fuego y lesiones leves calificadas.

A esto, Echagüe sumó otra acusación por un robo en banda al depósito de una empresa de transportes de Arijón y Circunvalación del cual varias personas sustrajeron repuestos para camiones, llantas, carrocerías y cadenas la tarde del 14 de agosto de 2013, luego de matar a un perro de raza rotweiler. Por todo eso, fue condenado a 8 años y 10 meses. La pena se unificó en 13 años y 10 meses con una condena previa a 5 años de prisión dictada en el viejo sistema penal y que cumplía en libertad condicional cuando fue apresado. Además lo declararon reincidente.

Mendoza, en tanto, recibió una pena unificada a 11 años de prisión, la cual comprende una condena a 1 año y 8 meses que había recibido por dos robos cuando era menor de edad y otros delitos contra la propiedad (algunos robos a comercios y otros en grado de tentativa) cometidos a partir de 2015.

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