Ovación

Argentino y el Olaeta, 75 años de vida en AFA

El 15 de abril de 1944 el salaíto debutó en los torneos de ascenso e inauguró su nuevo estadio.

Domingo 14 de Abril de 2019

José Martín Olaeta lo hizo posible. Argentino había sido invitado por la AFA para participar de sus torneos pero no tenía una cancha con las condiciones requeridas para participar del torneo de 2ª división de ascenso. Él ya era presidente honorario. Y fue el artífice para que se cumplieran los dos sueños a la vez. El día esperado llegó hace 75 años: el 15 de abril de 1944. Un empate en dos goles frente a All Boys en el estreno del estadio fue el primer partido del salaíto. El primer gol lo convirtió Atilio Trinchieri, a los 8', quien ya desde dos años antes lucía la camiseta alba con el bolsillito del lado del corazón y el escudo bordado con sus iniciales: C.A.A. Y en ese torneo el nuevo vecino de barrio Sarmiento finalizó en un destacado 7º puesto.

Hoy no es un buen momento del club, porque no puede salir de esa Primera D, que nada tiene que ver con su historia. Una que cuenta con muchos subibaja, con cambios de barrios y un atrapante sentimiento que se siente al pisar ese escenario enclavado en Sorrento y Víctor Mercante (entonces Marcos Avellaneda y Roma), ahora con referencia en el shopping, antes con la Extesa, siempre cerca del arroyito del Ludueña, en la zona norte de Rosario.

El terreno elegido por Olaeta era en medio de quintas. Del otro lado al que Argentino vivía en las dos décadas anteriores, en aquel barrio Industrial en el que tenía su anterior cancha, allá por las calles Gorriti e Iguazú, en donde no pudo quedarse porque el campo de juego lindaba con el tambo del vecino lechero que no quiso desprenderse para que Olaeta agrandara el estadio para jugar en la AFA. Ya había sido invitado para 1943 y también cuenta la historia que Argentino había sido elegido para sumarse a la primera división de la AFA en 1939 junto a Central y Newell's. ¿Por qué el salaíto? Era lógico, en 1938 había sido subcampeón del torneo Molinas organizado por la Asociación Rosarina, a dos unidades del auriazul campeón y uno por encima del rojinegro. Además, había conquistado el torneo Hermenegildo Ivancich.

Entonces, allá a inicios de 1944 la construcción del Olaeta era una gran obra. Un muy buen campo de juego con una tribuna de cemento que impresionaba. Una atracción para los amantes del fútbol en una ciudad que ya se había abierto más allá del arroyito para que los rosarinos llegaran hasta barrio Alberdi. Tanto fue así que La Capital en sus páginas marcaba el progreso de las obras y en la previa al primer partido comunicaba los tranvías (5, 24 y 25, que dejaban a los hinchas sobre el bulevar Rondeau) y ómnibus (53 y 57, hasta el parque Alem, subiendo por calle Bella Vista tras atravesar un puente sobre el arroyo Ludueña) que llegaban hasta las inmediaciones del estadio.

Todo estaba previsto para el 8 de abril, sin embargo el clima postergó la inauguración una semana.

Esta vez sí, hubo fiesta salaíta. Puntapié inicial de José Martín Olaeta y el entonces presidente Domingo Maida Ré y 90' de fútbol, a partir de las 15.15, en los que "Argentino fue muy superior en el primer tiempo", en el que marcó los dos goles y estrelló dos tiros en el travesaño (hubo otro con el partido 2-2), contó La Capital. La formación del salaíto (apodo que ya lo acompañaba de la cancha anterior de barrio Industrial por la venta de un vendedor de lupines, el andaluz José Pernía) fue con Bauducco; Virginio y Andere; Dioses (se lesionó a los 47' y el equipo quedó con 10), Maurino y Poletti; Negro, Trincheri, Cólere, Casagrande y Amoedo. Los suplentes convocados en la previa (aunque no existían los cambios) fueron Coletti, López, Pistone y Vidal. Los goles de Argentino fueron marcados por Trincheri (8', remató fuertemente de volea una pelota que le bajó Casagrande de cabeza tras un tiro libre de Poletti) y Mario Enrique Casagrande (30', de volea, alto y esquinado tras un centro de amplia trayectoria lanzado por Negro).

Pero la fiesta no pudo ser completa con una victoria porque All Boys igualó a los 75', la que sí consiguió una semana después en la primera salida a Buenos Aires con un 3-1 a Estudiantes de Caseros, al que le había prestado varios jugadores en la temporada anterior para que ganaran experiencia, como por ejemplo Ricardo Vidal, autor del tercer tanto.

Y el 29 de abril llegó la segunda visita a Rosario. Nada menos que Gimnasia y Esgrima, el equipo de La Plata que sería el holgado campeón pero al que los albos vencieron 2 a 0 en el Olaeta, con gritos de Egberto Amoedo y el artillero Casagrande.

Desde entonces no fue fácil vencer al salaíto en su casa, al punto que recién en la 18ª fecha El Porvenir ganó 1 a 0 y fue la única derrota. Antes y después se registraron resultados inolvidables, como un 9-0 a Nueva Chicago (el 24 de junio), un 6-0 a Unión (el 9 de julio) y un 4-1 a Tigre (la eterna sombra negra del salaíto, el 19 de agosto).

¿Los clásicos? El de zona norte contra Tiro Federal fue con victoria por 3-2. El que el transcurrir del tiempo se forjó con Central Córdoba finalizó con un empate en cero.

Fue tan buena la campaña que en las últimas 4 fechas de local Argentino no pudo jugar en su cancha y fue anfitrión en la de Rosario Central, con cuatro triunfos y el arco defendido por Juan José Sánchez en cero.

En 1945 volvió al Olaeta y el salaíto demostró su potencial al salir subcampeón (a un punto de Tigre, sí justo el equipo de Victoria, al que goleó 5-1 en la última fecha) y quedar a un paso de la primera división de la AFA, de la chance de codearse con Boca, River, Independiente y Racing, al que entre 1984 y 1985 tuvo de hijo al ganarle los 4 partidos en la vieja Primera B.

Esa es otra historia. La de hoy cumplió 75 años. Fue el primer partido en torneos de AFA y la inauguración del José Martín Olaeta.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});