La ciudad

Otra vez hubo guerra de pintadas entre varios colegios privados del centro

En el feriado largo los graffitis se estamparon en los frentes del Cristo Rey, La Salle, Dante y el Sagrado. Las "firmas" confirman la devolución de gentilezas. Algunas casas también la ligaron.

Martes 07 de Abril de 2015

Una verdadera guerra de pintadas se desató entre el Jueves y Viernes Santo entre varios colegios privados. Algún que otro insulto, el clásico futbolero del "hijos nuestros" y la "firma" de cada escuela con fecha "2015" o "2016" quedaron estampados en los frentes y veredas de los establecimientos, y sobre alguna que otra pared de viviendas particulares o locales comerciales que simplemente la ligaron.

"No puede ser que arruinen así las cosas", "Qué vergüenza: chicos de clase media alta....", "Deberían hacer que las familias de los propios pibes se responsabilicen por lo que hicieron".

Con esas frases, vecinos de las escuelas Cristo Rey (Laprida al 1300), La Salle (Mendoza al 400), Sagrado Corazón (Moreno y Mendoza) y Dante Alighieri (Oroño y Alvear al 1100) se quejaron por los graffitis que el último fin de semana actualizaron rivalidades de larga data.

Entretelones. "¿Querés saber cómo fue? Lo sé porque mi hermano va al Sagrado", cuenta María, alumna de primer año de "la Dante" que pasa revista a la artillería en rojo y azul descargada sobre las paredes de la primaria del colegio, por Alvear.

"Esta vez empezamos nosotros el último primer día", dice, en alusión al pasado inicio de clases de 5º año. "Los chicos salieron toda la noche y les pintaron el frente al Sagrado Corazón".

Y como la venganza se come fría, la respuesta llegó un mes después. "Pero esta vez se fueron de mambo", dice su amiga Chiara, convencida de que "la entrada de la secundaria (por Oroño) se salvó porque está enrejada".

"Hijo mío", "Hijos nuestros", "No nos hagan volver", "Andá a Italia, Virgo", eran algunas de las leyendas que se podían leer. Lo de Italia viene a cuento porque los egresados de la Dante viajan a ese destino, en lugar de a Bariloche. Por eso la firma de las pintadas, "SC 2015" y "SC 2016", también aparecieron acompañadas por la abreviatura BRC: léase Bariloche.

Las paredes del Cristo Rey no la sacaron más barata. Por Laprida, sobre el frente revestido de venecitas, se podía leer "No tentés al Sagrado Corazón", "SC 2015" y nuevamente el insulto "Virgo".

"Yo trabajé el jueves y no había nada, volví el sábado y ya estaban", cuenta Mauricio Quiroga, quien trabaja en el quiosco de diarios que enfrenta el ingreso del colegio, cuyas autoridades prefieren no hablar con la prensa.

Sí dice lo suyo, en cambio, la dueña de un local de indumentaria lindero, cuya pared también recibió la firma SC 2015. "Este sábado me apareció esto, otras veces he encontrado la vidriera rota", relata Silvana D'Andrea.

Recuerdos. A pocos metros, sobre la esquina de 9 de Julio, el cesto de residuos descansa, arrancado, sobre la vereda. Otro hallazgo del mismo fin de semana.

"Yo quiero saber quién se va a hacer cargo de esto, deberían hacer responsables a los padres de los pibes que lo pintaron", brama otro vecino de la cuadra.

En el Sagrado los graffiti florecen en el enorme "pizarrón" que ofrecen los muros por Moreno y por Mendoza.

Las "firmas" confirman la devolución de gentilezas: aparecen las de la Dante 2015 y 2016, Cristo Rey 2015, el Normal 1 y sólo una de LS (La Salle) 15.

Un portero dice que el fuego cruzado de tinta entre colegios en realidad lleva "años" y que "el tema se trata siempre con los alumnos y se les mandan notas a los padres", pero el hecho de que aparezcan a la madrugada "y no en horario escolar" vuelve casi imposible la identificación de los vándalos.

En el Cristo Rey tomaron el toro por las astas durante el fin de semana y para cuando sonó el timbre de ingreso ayer por la mañana lo único que quedaba de las leyendas eran parches de pintura casi fresca que ya las habían tapado.

Las autoridades hicieron un esfuerzo especial dado que el edificio de este centenario colegio tiene valor patrimonial.

Autocrítica. "Pero tampoco salgamos a escandalizarnos tanto de lo que hacen los chicos porque ellos sólo aprenden de los grandes, incluso de los políticos", advirtió un docente que pidió reserva de identidad, para recordar que "lamentablemente el espacio público es tierra de nadie" y hasta la "Catedral y el Monumento a la Bandera han terminado vandalizados".

Así las cosas, los alumnos de estos colegios escribieron un nuevo capítulo de su guerra de pintadas, algo que parece de nunca acabar y que suele tener sus reediciones con cada comienzo del año, cuando recorren las calles a puro redoblante y la emprenden con graffitis en las paredes.

 

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