Referentes de las agrupaciones que nuclean a los colegios de gestión privada se reunieron con las autoridades del Ministerio de Educación de la provincia para empezar a planificar cómo se llevará adelante la incorporación de media hora más de clases en el nivel primario. Si bien entre los representantes legales de las escuelas no hubo grandes cuestionamientos a la iniciativa, sí dejaron claro que será difícil modificar los horarios en este ciclo lectivo. "Para los colegios y las familias, esta medida implica muchos cambios", señalaron.
El encuentro con las asociaciones que agrupan a los colegios privados forma parte de una serie de reuniones que la cartera educativa provincial puso en marcha para avanzar en la propuesta de alcanzar la jornada de cinco horas de clases en las escuelas primarias.
El martes de la semana pasada, la ministra de Educación, Adriana Cantero, se reunió con los sindicatos docentes, que manifestaron sus reparos a la medida. Es más, en una encuesta realizada por el Sadop, 9 de cada diez educadores consideraron que la medida no mejora la calidad educativa.
En tanto, el viernes pasado fue el turno de los dueños de las escuelas privadas. Del encuentro participaron autoridades de la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (Jaec), que agrupa a las escuelas confesionales católicas, y la Federación Santafesina de Instituciones Educativas Privadas (Fesaiep), donde se nuclean las entidades patronales de los colegios privados laicos y confesionales no católicos.
En el territorio provincial, un tercio de los estudiantes asiste a establecimientos de gestión privada.
Cuestión de tiempo
"La reunión sirvió para conocer en detalle la propuesta de extensión horaria para el nivel primario y para abrir el diálogo respecto a cómo será su implementación", indicó el secretario de Fesaiep, Alejandro Saba. Para el representante legal del colegio San Jorge, la ampliación del horario escolar permitirá un "mayor contacto de los alumnos con el aprendizaje y el conocimiento". Por lo cual, resulta "bienvenida".
No obstante, consideró muy difícil que los colegios privados puedan implementarla durante este año. Según advirtió, "las familias ya están organizadas con los horarios actuales y cambiarlos a mediados de año significará un movimiento familiar muy difícil".
Y el mismo razonamiento aplicó al interior de los establecimientos educativos. "Tendremos que estudiar qué porcentaje del plantel de los docentes de grado podrá cubrir los nuevos horarios y lo mismo con el personal administrativo o los asistentes escolares. Tener abierta una hora más por día la escuela implica todo un desafío y mayores costos", explicó.
Por eso consideró que cada colegio analizará su situación particular y esa información se volcará en un informe que presentarán a Educación durante una próxima reunión. "Recién estamos evaluando la situación de cada colegio y la posibilidad que tienen de implementar esta medida en función del personal y los espacios de la escuela", dijo.
La posibilidad de ampliar el horario que los chicos de primaria pasan en la escuela empezó a conversarse a principios de abril, durante la reunión del Consejo Federal de Educación realizada en Ushuaia. Entonces, los ministros de todo el país acordaron ofrecer un piso de 5 horas de clases diarias.
Actualmente, en Santa Fe los alumnos del primer ciclo asisten 4 horas y media a la escuela. Hace quince días, se anunció que la iniciativa comenzaría a implementarse en 813 escuelas rurales y que paulatinamente se sumarán las 400 escuelas primarias urbanas para luego avanzar con los estudiantes del nivel medio.
De las 1.455 escuelas primarias en Santa Fe (con 17.163 divisiones de alumnos y alumnas), 813 son rurales en las que se distribuyen 1.060 divisiones o cursos. Este primer paso será llevado a Nación y luego planificar la segunda etapa con las escuelas primarias urbanas. Si se descuentan las que tienen jornada ampliada y completa (190 y 60 respectivamente) y las rurales, este universo redondea las 400 instituciones. El objetivo es que todas alcancen el piso de 5 horas en el actual ciclo escolar y en el 2023 garantizar las 25 horas semanales.
De acuerdo a lo planteado por el Ministerio de Educación de la Nación, el objetivo de la extensión horaria es reforzar los contenidos de matemáticas y lengua. Para eso se confeccionaron libros de ambas materias para el uso de maestros y alumnos.
Y se garantizó una financiación de 18 mil millones de pesos que el Estado nacional aportará para financiar la iniciativa.
Voces críticas
Nueve de cada diez docentes de escuelas privadas consideraron que la extensión horaria en el nivel primario difícilmente mejorará la calidad educativa en las escuelas de la provincia. Así lo indicaron en un relevamiento realizado por el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (Sadop) entre sus afiliados.
La encuesta se realizó a través de la web, mediante un formulario que completaron 857 docentes que manifestaron sus críticas a la prolongación de la jornada escolar. El 94,6 por ciento dijo que no consideraba que extender media hora la jornada escolar mejorará la calidad educativa.
Y otro 61 por ciento aseguró que la medida no impactará en las condiciones de enseñanza aprendizaje. Es más, el 70 por ciento de los encuestados advirtió que aún si se dieran las condiciones salariales y edilicias acordes, no estaría de acuerdo con la extensión horaria.
Para el secretario general del Sadop Rosario, Martín Lucero, el relevamiento muestra la poca adhesión que despierta la iniciativa para sumar media hora de clases en la escuela primaria. "Hicimos esta encuesta para poder tener una idea de lo que pensaban los docentes. Lo que queda claro es que no se considera que la medida por sí misma produzca un impacto positivo en las aulas", señaló y apuntó que "los trabajadores no la perciben como una política pública relacionada a la educación, que cuente con un diagnóstico y una planificación adecuada, sino que se la ve como algo improvisado".