La ciudad

El municipio repara los relojes públicos para revalorizar el patrimonio de la ciudad

En las calles de Rosario hay 52 piezas, algunos de los cuales son obras maestras. Se los dotará de nueva tecnología.

Martes 05 de Marzo de 2019

La Municipalidad de Rosario continuará avanzando el corriente año con la reparación de los relojes públicos, luego de la puesta en valor durante 2018 de más de una decena de estos históricos dispositivos.
Entre los principales a ser intervenidos en los próximos meses se encuentran un grupo que fueron instalados durante el Mundial de fútbol de 1978, y se suman dos nuevos en las plazas Pringles y San Martín.
La mayoría de los relojes comenzaron a ser instalados a comienzos del siglo XX en el centro de Rosario. Pero como si fuera una paradoja del destino, fue el mismo paso del tiempo el que determinó que dejaran de cumplir su función principal: los dispositivos de muñeca primero y los celulares después hicieron que ya nadie alzara la vista para saber si se estaba llegando tarde a algún compromiso.
De acuerdo a los datos aportados por la Dirección General de Alumbrado Público se contabilizan 52 relojes públicos en las calles rosarinas. En línea con las políticas para recuperar el espacio público, desde la Secretaría de Ambiente y Espacio Público se propuso darles una nueva vida. La tarea no resultaba sencilla: se trata de un trabajo artesanal que ya casi nadie realiza y que resulta muy costoso de mantener. Se decidió entonces instalarles un nuevo sistema, a través de un GPS que facilite la automatización del proceso de control horario.
El año pasado comenzó una primera etapa, con el recambio de diez artefactos, ubicados en avenida Provincias Unidas y bulevar 27 de Febrero, el cementerio La Piedad, avenida Provincias Unidas y Mendoza, Mendoza y bulevar Avellaneda, avenida Puccio y bulevar Rondeau, Necochea y avenida Pellegrini, Sargento Cabral y avenida Belgrano, avenida Pellegrini y bulevar Oroño, bulevar 27 de Febrero y bulevar Oroño; y los emplazados en los parques Alem y Urquiza, con una inversión que alcanzó los 775 mil pesos.
A esta tanda siguieron una serie de relojes monumentales distribuidos en edificios emblemáticos de la ciudad: la Terminal de Omnibus, la Facultad de Derecho y el Palacio Municipal. Se trata de verdaderas piezas maestras, con características únicas.
El artefacto que corona el viejo Palacio de Justicia (hoy la Facultad de Derecho) posee un carillón de diez campanas, fabricado en París a finales del siglo XIX. El ubicado en Buenos Aires y Santa Fe, en tanto, es un carillón de tres campanas, dos con el sonido del Big Ben de Londres y otra con el sonido del Gon de la hora de París.
Este año, en tanto, se avanzará con la puesta en valor de otra decena de dispositivos, que tienen como característica común haber sido donados por la empresa Coca Cola antes del Mundial de fútbol disputado en 1978. Se encuentran distribuidos en barrios de las zonas sur, norte y oeste, y en el área histórica.
Se trata de artefactos de dos o cuatro caras con sistema electrónico alimentado por energía solar, montados en una columna de acero. El objetivo es dotarlos también de un GPS que facilite la automatización del proceso de control horario.
Los dispositivos están ubicados en: avenida San Martín y avenida del Rosario, bulevar Avellaneda y Junín, avenida Alberdi y Salta, plaza San Martín, avenida Uriburu y Buenos Aires, Wilde y Eva Perón, Sánchez de Loria y Eva Perón, avenida San Martín y bulevar 27 de Febrero, avenida San Martín y Ayolas, Córdoba e Italia y plaza Libertad.
Además, se suman dos nuevos relojes, uno en la plaza Pringles -ya fue instalado- y otro en plaza San Martín, en el marco de las obras de mejora que viene sosteniendo el municipio en el área central. Se trata de artefactos de estilo inglés, de dos caras, de 3,5 metros de altura, ambos equipados con tecnología satelital.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});