Guatemala amaneció hoy sumida en el caos debido a los estragos causados por la tormenta tropical
Agatha, que ya habría dejado al menos 40 muertos y 33 desaparecidos, al tiempo que en Honduras y El
Salvador también había más víctimas fatales y grandes daños.
La tormenta se degradó a depresión tropical al llegar a zonas montañosas la madrugada del
domingo, pero las lluvias continuarán, según informes de las autoridades. “Esperamos que hoy
va a salir el sol; esto va a generar más información y nos va a permitir llegar a las comunidades
afectadas más remotas”, dijo el presidente Alvaro Colom en rueda de prensa.
Continuaban llegando reportes de personas fallecidas en derrumbes, “pero hasta el momento
seguimos con 13 fallecidos”, dijo a la AP el vocero de la Coordinadora Nacional para la
Reducción de Desastres (CONRED), David de León. Agregó que hay 24 desaparecidos. Cifras
extraoficiales aportadas por cuerpos de socorro y el alcalde de una población en el oeste de
Guatemala elevan el número de muertos a 40.
En San Antonio Palopó, una localidad ubicada a 65 kilómetros al oeste de la capital en el
turístico lago de Atitlán, hay al menos 13 personas fallecidas, informó el alcalde de esa
población, Andrés Cúmez, a radio Emisoras Unidas.
Indicó que un alud cayó sobre unas 30 casas y que hay siete desaparecidos. Además, de acuerdo
con Mario Cruz, vocero de los Bomberos Voluntarios, habría al menos otros 14 fallecidos víctimas de
derrumbes. Cinco habrían muerto en un alud en un asentamiento del norte de la capital, y otros tres
en circunstancias similares en otro barrio pobre ubicado en la ladera de un barranco de la ciudad.
Informó también de cinco muertos en un alud en Quiché y otro más en Totonicapán, ambas localidades
del noroeste del país.
La cantidad de muertos podría ser mucho mayor de los 13 que oficialmente se reportan, ya que
durante toda la mañana del domingo radioescuchas han llamado a emisoras locales y escrito en redes
sociales en internet para dar testimonio de aludes en los que habrían fallecido decenas más.
El deteriorado estado de las carreteras le imposibilita a los cuerpos de socorro y a la
CONRED verificar todos los reportes que se han recibido.
A pesar de que la lluvia cesó en el noroeste del país, la cantidad de agua que baja de las
montañas hacia la vertiente del Atlántico hizo que se desbordara el río Motagua e inundara al menos
19 comunidades fronterizas con Honduras.
Unas 75.000 personas han sido evacuadas y cerca de 3.500 casas sufrieron daños, en su mayoría
debido a crecidas de ríos.
Los daños por las lluvias se sumaron a las más de 800 casas dañadas y 2.000 personas
evacuadas por la erupción el jueves del volcán de Pacaya, que dejó caer arena sobre la capital
guatemalteca y piedras sobre las aldeas en sus faldas.
La cantidad de arena obligó a las autoridades a cerrar el aeropuerto “La Aurora”
que, tras las lluvias del sábado, anunciaron estará cerrado cinco días más.
Las autoridades meteorológicas indicaron que el volcán ha dejado de expulsar ceniza y se ha
autorizado el vuelo de avionetas de hélice y helicópteros, lo que permitirá llevar ayuda y rescatar
personas con mayor velocidad.
En Guatemala, la tormenta descargó lluvias que no se veían en los últimos 60 años. En la capital
guatemalteca llovió 110 milímetros en 12 horas, mientras que en el sur hubo localidades que
registraron hasta 300 milímetros de lluvia.
En Honduras, el presidente Porfirio Lobo declaró el domingo la emergencia nacional en todo el
país en un mensaje por cadena de radio y televisión, en la que anunció que las fuerzas armadas se
han incorporado a las tareas de evacuación y rescate. Se reportó la desaparición de nueve personas
en el sur y este de Honduras.
Ocho hondureños salieron a pescar al Pacífico y se ignora aún su paradero, informó en rueda de
prensa el jefe de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Lisandro Rosales. Un soldado
desapareció en las selvas de la Mosquitia, fronterizas con Nicaragua. El ministro de Obras
Públicas, Miguel Pastor, reportó daños en puentes y carreteras en todo el territorio hondureño.
Honduras y El Salvador cerraron temporalmente su frontera terrestre de El Amatillo el domingo
debido a las crecidas del río Goascorán, que sirve de línea divisoria en ese punto entre ambas
naciones, dijo a la AP el general Carlos Cordero, comandante nacional de los bomberos de
Honduras.
“La depresión ha generado hasta 120 milímetros de agua por día desde el viernes en el
oeste y sur de Honduras”, dijo Rosales. En Santa Ana, poblado cercano a Tegucigalpa, un
hombre murió soterrado por una pared, que se derrumbó.
Agatha, la primera tormenta del 2010 en el Pacífico, avanza desde hace 24 horas a una
velocidad moderada de 65 kilómetros por hora por la parte sur del país, tras ingresar a Guatemala y
convertirse en depresión tropical.
En El Salvador, el presidente Mauricio Funes declaró alerta roja el domingo en todo el
territorio ante las lluvias de Agatha, que han dejado tres muertos y más de 5.000 evacuados.
La declaratoria permite al gobierno utilizar los recursos “necesarios en apoyo para la
atención de la emergencia”, y también decreta la suspensión de clases en todos los centros
escolares, evaluaciones de daños y análisis de necesidades en zonas afectadas. (AP)