Información General

La historia de Georgios Papanicolaou y su descubrimiento clave en la lucha contra el cáncer

A 59 años de su muerte, se lo recuerda por dar un giro a la medicina para la mujer. ¿De qué trata la prueba? ¿Cuál es el procedimiento?

Viernes 19 de Febrero de 2021

Cerca de cinco mil casos de cáncer de cuello uterino -también llamado cáncer cervical- se detectan cada año en Argentina y, según la Fundación Huésped, 14 mujeres por día conocen su diagnóstico. Sin embargo, son muchas las que pueden recuperarse gracias a la detección temprana y la realización de estudios regulares, lo que es posible mediante la prueba del Papanicolau (Pap) descubierta por un médico griego que tenía ese apellido. Es considerado como la persona que efectuó uno de los hallazgos más significativos del siglo XX. Hoy, 19 de febrero, se cumplen 59 años del fallecimiento del científico y es una buena oportunidad para repasar su vida y su más notorio descubrimiento.

Georges Papanicolaou nació el 13 de mayo de 1883 en Kimi, dentro de la isla griega de Eubea. Tuvo tres hermanos más y es hijo de Maria Georgiou Kritsouta y Nicolas Papanicolaou, quien lo convenció para que estudiara medicina puesto que era la carrera que él había estudiado. Así fue como a los 21 años se recibió con honores de la Universidad de Atenas, en 1904, y luego viajó a Alemania para realizar un doctorado en Biología en la Universidad de Munich.

En esos viajes entre Kimi y Múnich conoció a quien lo acompañaría hasta el fin de sus días y quien lo ayudaría a quedar en la historia de la ciencia y la medicina, Andromachi Mavroyenis. En 1913 viajaron juntos a Estados Unidos. Llegaron al lugar con el mínimo de dinero que se debía tener para ingresar al país americano, apenas 250 dólares. Entonces comenzaron a trabajar para ganarse la vida. Ella era costurera de una tienda y él intentó vender alfombras en el mismo negocio, pero la suerte no estuvo de su lado puesto que esa labor sólo duró una jornada.

Otra vez en la calle, optó por volver a su educación en la infancia, cuando sus padres lo instruyeron a él y a sus hermanos en música. Entonces, el griego tocó un tiempo el violín en un restaurante de la ciudad de Nueva York. Meses después trabajó en el archivo de un diario dedicado a la población griega llamado Atlantis.

Tras algunos trabajos fallidos, un zoólogo de apellido Morgan que conoció su tesis decidió contratarlo como asistente en el laboratorio de patología del New York Hospital, donde ejerció su profesión luego de un año sin hacerlo. Más tarde, Papanicolaou ingresó al Departamento de Anatomía de la Universidad de Cornell como investigador y después como profesor.

Andromachi también era parte del mismo departamento como técnica y asistente de su esposo ofreciéndose para realizar experimentos. Uno de ellos fue el hoy conocido como Pap, que surgió cuando el médico se especializó en citopatología en 1920.

El Pap o Papanicolao fue descubierto cuando comenzó los estudios del sistema reproductivo humano, pues antes lo hacía en animales, y logró observar las disparidades entre las células cervicales benignas y las malignas al visualizarlas tras disponer de hisopos manchados en un portaobjetos para microscopios. El estudio pudo llevarse a cabo cuando reunieron a un grupo de amigas de ambos y se le realizó la prueba, diagnosticando a una de ellas de cáncer del cérvix uterino. Aunque el hallazgo pasó desapercibido, sería uno de los cambios más grandes en la ciencia orientada hacia la salud de las mujeres.

Tras años de trabajo y estudio, llegaron los reconocimientos para Papanicolaou, ya que obtuvo el Premio Borden de la Asociación de Colegios Médicos Americanos (1940), el Premio Amory de la Academia Americana de Artes y Ciencias (1947), el Premio Albert Lasker para Investigación Clínica Médica de la Asociación Americana de Salud Pública (1950), la Medalla de Honor de la American Cancer Society (1952) y la membresía de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Atenas y en la Academia de Ciencias de Nueva York.

Finalmente, el griego falleció de un infarto de miocardio el 19 de febrero de 1962, tres meses después de abandonar Nueva York y llegar a Miami para crear y dirigir un centro especializado en cáncer. En la actualidad, el Miami Cancer Institute pasó a llamarse Papanicolaou Cancer Research Institute en su honor.

george pap.jpg

Cómo es la prueba del Papanicolaou

También llamada citología vaginal, el Papanicolau es un estudio que se lleva a cabo para la detección temprana del cáncer cervical o de cuello uterino cuyo resultado se obtiene luego de analizar las células que se obtienen mediante un espéculo. Se lo suele realizar en el consultorio ginecológico: es un proceso simple y rápido que implica la colocación de un espéculo dentro de la vagina para poder llegar al cuello del útero y tomar una muestra. No es una prueba dolorosa, aunque en el proceso se puede sentir cierta molestia. Se realiza con el objetivo de diagnosticar antes de que el cuerpo comience a presentar síntomas y en el caso de que sea positivo poder hacer un tratamiento eficaz.

Si se realiza con la frecuencia que debe hacerse, esta enfermedad tiene una previsibilidad del 90%. A su vez, esta prueba ayuda a la detección del daño o lesión en las células causado por el virus del papiloma humano (VPH), infección que también puede tratarse antes de que continúe desarrollándose. Expertos dicen que es importante el estudio para el diagnóstico del mencionado virus puesto que no es posible llegar a tener cáncer cervical sin primero haber estado infectada una persona por el VPH.

Es necesario saber que más allá de que un resultado de Papanicolau demuestre que hay células que están alteradas, eso no significa que la persona tenga algún virus en su cuerpo o el mismo cáncer, sino que luego de realizado comenzarán a efectuarse una serie de estudios para detectar cuál es la anomalía y el factor causante de la misma en el organismo.

Cabe destacar que siempre es importante acudir al médico especialista para que el mismo pueda recomendar sobre los pasos a seguir para gozar de buena salud y poder prevenir todas las afecciones que sean posibles.

Con qué frecuencia debe realizarse

¿Cada cuanto se debe realizar un Pap? Si bien es amplia la respuesta que puede darse a esta pregunta, puesto que depende de muchos factores como la edad, los estudios hechos anteriormente, la historia clínica de una persona o de generaciones anteriores de la familia, hay coincidencia entre los expertos de que es necesario llevarlo a cabo un año después de mantener relaciones sexuales por primera vez o desde los 21 años en adelante. Luego, cada profesional podrá decir con exactitud si es necesario hacer la prueba una vez por año o con mayor frecuencia.

Por su parte, el Instituto Nacional del Cáncer y la Comisión de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) publicaron las “pautas actualizadas de exámenes de detección” en 2018, las cuales dicen que es necesario que mujeres de 21 a 29 años se realicen la prueba cada 3 años. Mientras tanto, aquellas que tengan entre 30 a 65 deberán controlarse “cada 5 años con pruebas de VPH de riesgo alto, cada 5 años con prueba de Pap y prueba de conjunto de VPH de riesgo alto, cada 3 años con una prueba sola de Papanicolaou”.

Por otro lado, las mujeres con factores de riesgo como la infección del virus del VIH, inmunosupresión, haber recibido tratamiento para una lesión del cuello uterino precancerosa o para el mismo cáncer, o haber estado expuesta al dietilestilbestrol antes del nacimiento, suelen necesitar controles más frecuentes y, además, continuar realizándolos aún superando los 65 años de edad.

Estadísticas en Argentina

Un estudio realizado por el Instituto Nacional del Cáncer arrojó que el cáncer cervical es el tercero más diagnosticado y que se considera que se detecta en al menos 4500 mujeres cada año en Argentina. Son 2000 aquellas que fallecen como consecuencia de la enfermedad. Se cree que las más afectadas son quienes no pueden acceder a un Pap principalmente por razones socioeconómicas.

Para evitar esta situación y reducir cada vez más la tasa de mortalidad causada por este tipo de cáncer es que se lanzó el Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cervicouterino (PNPCC), organismo que trabaja en las distintas provincias, regiones y servicios de salud llevando y promoviendo distintas acciones para prevenir la enfermedad.

Algunas de las actividades que realiza el PNPCC son, por ejemplo, talleres y charlas informativas para que la información llegue a la mayor cantidad de población posible y que la falta de la misma no sea un problema. A su vez, trabaja en el desarrollo de distintas estrategias para que los laboratorios y servicios de salud puedan mejorar y así tener una capacidad mayor para realizar este tipo de pruebas.

También se ha implementado el Sistema de Información para el Tamizaje (SITAM), “una herramienta que permite a los efectores de los distintos niveles que participan en la prevención del cáncer de cuello de útero obtener información estadística y de calidad para la gestión de los servicios.”

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario