El relacionista público Gabriel Alvarez admitió haber consumido cocaína y alcohol la noche previa
al accidente en Punta del este, donde murieron dos turistas argentinos, según se preciso ayer tras
difundirse la resolución del juez de San Carlos, Juan J. Benítez Caorsi, quien lo procesó, junto a
su asistente, por el delito de homicidio culposo.
“Tomé tres caipiroskas y consumí cocaína”, dijo Alvarez ante
el magistrado, según los diarios uruguayos El Pais y El Observador. Esa versión ya aparecía en la
causa: la había lanzado su asistente, Ariel Coelho de Oliveira.
El fallo, según esas fuentes, establece la responsabilidad de Coelho por
un “manejo imprudente” tras determinarse que a la hora del accidente el vehículo
circulaba a “una velocidad no inferior a 140 kilómetros por hora”. Al declarar, el
asistente también reconoció que había cambiado las ruedas del coche porque notó que se estaban
gastando.
La Justicia determinó, además, que fue Alvarez quien accionó el freno de
mano del auto, lo que habría provocado el accidente. “Que yo hubiera aplicado el freno de
mano no recuerdo pero no lo descarto porque yo tengo la mano siempre ahí...puede haber sido así por
querer frenar”, respondió el relacionista público en su declaración.
Cambio. La vida de “Gaby” Alvarez ha sufrido un cambio dramático. Sin
lugar a dudas, era uno de los relacionistas públicos más famosos del país. En ese ámbito, se
destacaba por la organización de eventos del mundo del espectáculo, donde la asistencia de las
personalidades del jet set porteño estaba garantizada.
Un dato curioso es que “Gaby”, como lo llaman sus amigos, no
es actor, ni deportista, ni modelo, ni empresario rico. Hace relaciones públicas y logró que las
fiestas y eventos de la farándula caigan en sus manos.































