Pekín. — Google inició ayer su anunciada salida de China comunista. "Mudó"
su motor de búsqueda en chino de Pekín a Hong Kong y simultáneamente dejó de censurar los
resultados del buscador, que era una exigencia del régimen chino para poder operar en el país.
“Hoy temprano hemos dejado de censurar nuestros servicios de búsqueda
—Google búsqueda, Google noticias y Google imágenes en Google.cn”, anunció la empresa
en su blog. El anuncio tuvo lugar meses después de que el gigante de internet descubriera un masivo
ataque de hackers desde escuelas oficiales de China, episodio que dio inicio a la crisis con Pekín.
“Ahora los usuarios que visiten Google.cn serán redirigidos a Google.com.hk, donde estamos
ofreciendo búsquedas no censuradas en chino especialmente diseñadas para usuarios en China
continental y enviadas a través de nuestros servidores en Hong Kong”, explicó la empresa.
Google continuaría realizando investigaciones en China y seguirían activos sus equipos de ventas en
ese país.
“Ha sido difícil encontrar el modo de cumplir con nuestra promesa de dejar
de censurar las búsquedas”, dijo el director legal de Google, David Drummond.
“Esperamos que el gobierno chino respete nuestra decisión”, advirtió. Es que no se sabe
cuál será la reacción de Pekín a la maniobra de Google para desafiar su censura, pero se supone que
será dura. Comentarios publicados por Xinhua, la agencia oficial china de noticias, sugieren lo
peor. Xinhua citó a un miembro del gobierno diciendo que la empresa había “violado una
promesa escrita” y actuaba de forma “totalmente equivocada”.
En 2006, Google había accedido a la demanda china de censurar sus contenidos
como estrategia para entrar en ese enorme mercado. Pekín le exigía, por ejemplo, que bloqueara la
información referida al Tíbet o a la represión en la Plaza Tiananmen en 1989.
Este acuerdo tuvo un costo para Google fuera de China, entre sus principales
clientes en EEUU y Europa, donde fue muy criticada. Ahora, Google consultó con el Departamento de
Estado antes de anunciar, el pasado 12 de enero, que acabaría con la censura de su buscador en
China, aunque eso llevara al cierre de sus oficinas en el país, en las que emplea a unas 600
personas. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, exigió a fines de enero que Pekín emprenda una
investigación sobre los ciber-ataques contra Google y conminó a las empresas de EE UU a que no
acepten las exigencias de censura de regímenes no democráticos.
El diario Daily China consideró “repentina” la maniobra de Google.
“Con el peso de EEUU detrás y con el pretexto de la libertad en internet, Google cree que
existe la posibilidad de presionar al gobierno chino para que permita su buscador sin
restricciones”, señala el diario.
No queda claro si ambas partes han mantenido negociaciones desde que en enero
Google anunció que revisaría sus operaciones en China. En todo caso, será difícil que las cosas
vuelvan a ser como antes entre los jerarcas de Pekín y el buscador nacido en California.