La viuda del militante del Mocase asesinado hace nueve días en el paraje santiagueño Campo de Mayo, Beatriz Juárez de Ferreyra, se reunió ayer con el gobernador, Gerardo Zamora, a quien pidió que se haga justicia y se castigue a los responsables.

La viuda del militante del Mocase asesinado hace nueve días en el paraje santiagueño Campo de Mayo, Beatriz Juárez de Ferreyra, se reunió ayer con el gobernador, Gerardo Zamora, a quien pidió que se haga justicia y se castigue a los responsables.
El mandatario había convocado a la mujer y a Noelia Viviana Ferreyra, pareja de Darío Godoy, herido en el mismo incidente, para expresarles sus condolencias y transmitirle las de la presidenta Cristina Fernández. Asimismo, se comprometió a colaborar en el esclarecimiento del caso.
Al retirarse de la Casa de Gobierno, Beatriz Juárez sostuvo que "mataron a una persona indefensa", al referirse al crimen de su esposo, Cristian Ferreyra (de 23 años), quien murió tras ser herido en las piernas por un escopetazo.
La mujer aseguró que no participarán "en marchas ni protestas" organizadas para mañana para pedir que se terminen los desalojos de campesinos y el abogado querellante, Bernardo Herrera, agregó: "No quieren ser usadas por nadie".
El dueño del establecimiento rural en conflicto con el Mocase, Jorge Ciccioli, se entregó anteayer a la Justicia y quedó detenido, acusado de participación secundaria en el asesinato de Ferreyra. Ciccioli es el empleador de Javier Francisco Juárez, de 38 años, el supuesto autor material del asesinato.
En otro orden, Ramiro Fresneda y Adolfo Farías, del Mocase, se reunieron ayer con el titular de la CTA, Hugo Yasky, oportunidad en que denunciaron que el "gran modelo del agronegocio busca arrebatarnos nuestra cultura, nuestra dignidad campesina" y sostuvo que el asesinato de Ferreyra "fue organizado y planificado". l (DyN)


Por Carina Bazzoni