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“El cielo es el límite”, aseguran los Mamita Peyote

La banda es liderada por la excéntrica Eugenia Craviotto Carafa y conformada por Roberto Rojas (guitarra), Charly Bertolin (guitarra, trombón y ukelele), Ale Garro (teclado y flauta), Lisandro Figueredo (bajo), Cula Farías (batería), Javier Díaz (trompeta) y Walter Pinto (percusión).

Sábado 11 de Octubre de 2014

Después de tres años de intenso trabajo en los que ganaron importantes concursos y compartieron escenario con bandas como The Wailers, Mimi Maura, Lito Nebbia, Dancing Mood, Onda Vaga y Nonpalidece, el grupo rosarino Mamita Peyote pone la frutilla en el postre y lanza su primer trabajo discográfico homónimo. La banda es liderada por la excéntrica Eugenia Craviotto Carafa y conformada por Roberto Rojas (guitarra), Charly Bertolin (guitarra, trombón y ukelele), Ale Garro (teclado y flauta), Lisandro Figueredo (bajo), Cula Farías (batería), Javier Díaz (trompeta) y Walter Pinto (percusión).

   El disco, que fue grabado en los estudios de Blue Room en Rosario y forma parte de la productora Urunday, del cantante de Los Cafres, expone rocksteady: desde la impronta tanguera de “Cuzco”, pasando por el reggae puro de “Consentimiento” hasta la cumbia en “Eterna”, Mamita Peyote deja al descubierto el eclecticismo de sus ritmos. También lo refleja en sus letras: el español, inglés y francés se unen para dar como resultado una banda inclasificable. ”Me encantan Nina Simone y las grandes mujeres del jazz. Me gusta todo, soy como una esponja”, confesó Craviotto, que con su sensual y potente voz envuelve cada ritmo a su antojo.

   Antes de la gran presentación de “Mamita Peyote”, la frontwoman de la banda dialogó con Escenario sobre el backstage del disco y dejó en claro que “el cielo es el límite”.

    —¿Cómo describís al primer disco de la banda?

   —Llegamos a esto con mucho trabajo. Hicimos todo a pulmón, como se hacen las cosas en el under. El disco es el broche de oro de esta primera etapa, en la que intentamos lograr un sonido propio. Cada canción tiene una impronta personal, no se parece a otra cosa, es Mamita Peyote. Empezamos a grabarlo en 2013 en el estudio Blue Room, de Carlos Altolaguirre, quien ganó un Grammy con Fito Páez.

   —Las canciones son eclécticas, van desde el rocksteady hasta el R&B y las baladas... ¿De qué hablan sus letras?

   —Bertolin, Figueredo y yo somos el motor compositor de la banda. Durante muchos años canté covers en inglés y ahora me encuentro con el desafío de cantar canciones compuestas por mí y en castellano. “Baby don`t go” es una historia de dos almas enamoradas que no podían estar juntas. “Consentimiento” es un reggae que también cuenta una historia de desamor. Creo que en los momentos de sufrimiento uno está más en contacto con uno mismo, haciendo una introspección. “Tú serás” es bastante autobiográfica. “Weed” es una oda a la marihuana, estamos a favor de la libertad individual. Nuestro mensaje en el escenario es festivo, hay mucho color, pero con respecto a la composición estamos en una búsqueda constante.

   —Sus presentaciones son enérgicas, y coloridas, ¿cómo llevás el título de frontwoman?

   — No se me ocurriría pensar en otra cosa que no sea estar arriba de un escenario. Ahí me encuentro conmigo misma. Si bien es una cuestión de alter ego, porque capaz que en la calle no estoy todo el tiempo así, es algo que se enciende cuando uno sube y ve lo que se genera entre la predisposición de los músicos y la energía expectante del público. En el vivo confluyen muchas cosas para que en ese momento me sienta yo, no me sienta yo, y esté completamente cómoda. Es el momento de mayor festividad en mi vida. Además, nos emperifollamos, es la manera de celebrar que estamos ahí en contacto con el público.

   —¿Cómo es la reacción del público con su propuesta que no es rockera específicamente?

   —Ahora se está rompiendo el paradigma de ir a ver a las grandes bandas y hay más apoyo en la cuestión local. Nuestro público es muy efusivo y demuestra su alegría al ver que nos va bien. En el vivo pasa algo maravilloso: ver a la gente cantando tus canciones, algo que surgió de tan adentro tuyo, es genial, me quedo flasheada. Respecto del público rosarino en general, se está dando un cambio de criterio. Creo que está captando el talento y las ganas de crecer del artista under. Mamita Peyote se formó por una banda de amigos pero siempre con un objetivo principal: queremos vivir de la música.    

—¿Cuáles son los planes a futuro de la banda?

   —Después de la presentación en Rosario nos vamos a hacer temporada a la costa argentina. Y el año que viene presentaremos el disco en Buenos Aires. El cielo es el límite.

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