Del otro lado de la línea telefónica se lo escuchó más relajado que la última vez que había
hablado con Ovación. Y eso que sólo habían pasado algunas horas. Pero no le faltaban motivos para
sentirse tan liberado. Era otro Luciano Figueroa. Ya sin el peso que significó el contrato que lo
unía a Genoa de Italia hasta mediados de año. Lucho logró ayer rescindir el vínculo y ahora sí no
hay más escollos para cumplir el sueño de volver a jugar en Central. El domingo llegaría a Rosario,
el lunes se someterá a la revisión médica, firmará el acuerdo con los canallas y luego se sumará a
los entrenamientos.
“Por suerte se terminó todo y logré desvincularme de Genoa. Ahora
debo pasar con éxito la revisión médica en Central y firmar mi nuevo contrato con el club. Con
Central tengo todo acordado desde antes de volverme a Italia para negociar mi salida. Sabía que las
negociaciones iban a ser duras porque yo peleaba por lo que tenía firmado y por lo que me
correspondía. Igual, siempre tuve una mirada positiva de las cosas. Mi sueño era volver a ponerme
la camiseta que amo. Si no estaba el interés de Central ya le había dicho a mi señora que me
quedaba hasta junio sin jugar. Por eso rechacé muchas ofertas de clubes de Europa y del fútbol
argentino. Era Central o quedarme en Genoa hasta el último día de mi contrato”, le contó
Lucho en exclusiva a Ovación.
Figueroa utilizó la palabra “gracias” para pintar este momento de reencuentro con
el hincha canalla: “No podía quedarme otra vez con las ganas de regresar a Central. No podía
fallarle a la gente como en el receso pasado. Sólo le digo gracias por bancarme todo. En junio no
volví porque no pude desvincularme. En su momento escuché cosas de algunos periodistas que no me
gustaron. Dijeron que no había venido porque el problema era mi viejo (su representante) o que yo
no quería resignar ni un peso. Es más, ahora se dio lo de la vuelta porque mi papá resignó lo que
le correspondía como representante y dinero que le deben desde hace cuatro años. Tengo que
agradecerle a él esta vuelta a Central y la dirigencia de Central también se portó muy bien”,
explicó.
Un mundo de sensaciones invade a Figueroa desde el instante en que salió de la reunión con
los dirigentes genoveses. Ahí su mente se trasladó por inercia a un Gigante repleto y delirando con
sus goles. Eso sí, no se puso plazos para debutar con la camiseta canalla. Primero quiere ponerse
diez puntos físicamente y recuperarse de la lesión en la rodilla izquierda, la que motivó una
intervención quirúrgica de los meniscos en diciembre pasado.
“No me pongo plazos para jugar. Quiero ir despacio. El hincha se encontrará con un
jugador que dará la vida por la camiseta. Le prometo goles. Tengo más experiencia y muchas ganas de
devolverle a la gente el cariño que me brindó cada vez que iba a ver al equipo o me cruzaban por la
calle”,confió. l































