Economía

La tendencia inflacionaria y los precios en el mundo

El eje del debate gira en torno a cuándo la Reserva Federal y el Banco Europeo virarán sus políticas monetarias hacia la "normalidad"

Domingo 11 de Julio de 2021

Desde hace algunas semanas, gran parte de la atención en los mercados se ha centrado en la Reserva Federal y en el Banco Central Europeo. El eje del debate gira sobre las presiones inflacionarias por los paquetes de estímulos utilizados, y sobre cuándo ambas instituciones virarán sus políticas monetarias hacia la “normalidad”, poniendo fin a algunas de las medidas tomadas durante la crisis del año pasado y parte de éste.

Que la economía mundial se esté recuperando de manera franca es algo bueno, pero que lo haga demasiado rápido corre el riesgo de desencadenar una inflación global. Políticas monetarias agresivas de manera continua a medida que la economía de los países desarrollados se fortalece podrían provocar un sobrecalentamiento. La pregunta de fondo es si se podrá encontrar o no, una zona “intermedia” donde la economía mundial no esté ni demasiado caliente sin enfriar las cosas.

Hoy el problema mundial es que este proceso de “sanación” no termina de generar un nuevo equilibrio del sistema, permitiendo que la nueva normalidad se afiance. El riesgo de que la economía global se recaliente es real, puesto que por los estímulos del 2020-2021 hay demasiado dinero persiguiendo muy pocos recursos, que es básicamente lo que es la inflación. La inflación puede ocurrir en períodos de alto crecimiento mundial y bajo desempleo, pero también en períodos de crecimiento lento (estanflación).

Si bien las preocupaciones por la inflación han sido un tema de discusión durante algún tiempo, los temores de un sobrecalentamiento de la economía todavía no lo son en los Bancos Centrales de los países desarrollados. La razón principal es que tanto Estados Unidos como Europa tienen tasas de desempleo apenas un poco más elevadas que las que tenían en enero del 2020, y ese nivel no les había desencadenado alertas inflacionarias en su momento. Por otro lado, no se la toman tan en serio, porque por cuestiones políticas las consideran retrasadas, dado que no incorporan la caída de la participación laboral después de la pandemia. Es decir, Powell y Lagarde creen que en realidad la tasa “real” es mucho más alta.

Ahora bien, si el empleo se está recuperando y todavía no genera tanto consumo ¿qué pasa que los precios en el mundo están subiendo? La inflación ha aumentado más rápido de lo normal, ya que todos los índices de precios al consumidor (IPC) han aumentado, y son superiores a las que preferirían la Fed y BCE. Sin embargo, hay que considerar que las cifras de inflación en realidad cayeron significativamente en 2020, lo que provocó un breve período de desinflación en los tres meses posteriores al inicio de la pandemia tanto en Estados Unidos como en Europa. Por lo tanto, deben esperarse cifras de inflación más altas y posiblemente alentarse por un tiempo para que las cosas vuelvan a donde hubieran estado sin la desinflación. En segundo lugar, el reciente aumento de la inflación se ve fectado por las presiones de transición a corto plazo sobre las economías. Algunos sectores e industrias experimentan aumentos masivos de precios debido a la escasez por el cierre temporal de las fábricas por la pademia y la demanda de productos que aumenta más rápido de lo que muchos esperaban.

Conclusión

Es una buena noticia que la economía mundial se haya recuperado más rápido de lo que algunos esperaban, pero el resultado ha sido que las empresas no están pudiendo satisfacer la demanda y aún luchan por ponerse al día. Esta escasez ha llevado a aumentos masivos de precios que han representado una parte significativa de los datos de inflación mundial general. La buena noticia es que existen serían temporales que no deberían durar más allá del año una vez que las fábricas vuelvan a funcionar.

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