—¿Cómo se dio el proceso de selección que desembocó en que la EMR sea una de las cuatro representantes argentinas en Frankfurt?
—La Fundación TyPA, con el auspicio del Ministerio de Cultura de la Nación, lanzó una convocatoria para invitar a editoriales a participar en la Feria. La condición era que nunca hubiesen ido y que tuvieran un catálogo atractivo para el mercado internacional del libro. Se realizaron más de cincuenta solicitudes. Fuimos la única editorial seleccionada del interior del país, y también la única que no es privada.
—¿Sabés cuáles fueron las razones? Es decir, ¿qué se ponderó del trabajo de ustedes para ser incluida la EMR en ese cuarteto?
—Desconozco las razones puntuales que llevaron a que nos eligieran, pero hay en el ámbito nacional —y es algo que venimos notando cada vez más— un reconocimiento creciente a nuestro catálogo, que incluye nouvelles, ensayos, crónicas, literatura infantil y juvenil, historietas, libros de fotografía, etcétera. Puede suponerse que el jurado no fue ajeno a esa consideración.
—¿Qué es una "feria de derechos"? ¿Nos lo podrías explicar?
—La Feria de Frankfurt es una feria donde se compran y venden derechos de edición y de traducción. En ese sentido es la más importante del mundo. Reúne más de siete mil profesionales de la industria editorial entre agentes, editores, libreros, publicistas, académicos, expositores y traductores para difundir y negociar sus publicaciones. Se acreditan más de doce mil periodistas. A diferencia de la de Buenos Aires, recién los dos últimos días está abierta al público en general.
—Bueno, en función de tu respuesta anterior sería interesante saber qué va a hacer la EMR allí. Es decir: ¿lleva algo en la valija para vender? ¿Qué? ¿Hay un producto y un cliente en mente?
—Parafraseando un poema de Arturo Fruttero ("Fruttero se va al campo"), la EMR se va a Frankfurt con su Colección Infantil de Cuento, con su colección Aldana de poesía, con sus crónicas histórico-topográficas, con sus novelas y nouvelles, con sus antologías de poesía, con sus libros de ensayo, de fotografía, de historieta, de pintura, etcétera, etcétera... La participación de la Editorial Municipal de Rosario en la Feria del Libro de Frankfurt 2016 significa una oportunidad única para dar a conocer todas estas producciones y para encontrar nuevos canales de difusión e intercambio con otras editoriales del mundo. Hasta el momento se programaron encuentros con algunas importantes editoriales europeas como Éditions du Seuil y Gallimard (Francia), Arcadia Books (Inglaterra), Edizioni Sur (Italia), Bilgerverlag y Baobab Books (Suiza) y con las respectivas cámaras del libro y representaciones culturales de Colombia, Perú, México, Brasil y Uruguay.
—¿Qué diferencia hay entre esta participación de la Editorial y otra que tuvo, recuerdo, años atrás, en Guadalajara?
—No, la EMR no fue a Guadalajara. Estuvimos en 2011, invitados por un centro cultural de México, dictando en esa ciudad un taller en un encuentro de editores iberoamericanos y participando también de una feria nocturna. Pero esta será nuestra primera incursión en una feria internacional, si descontamos, claro, la de Buenos Aires, donde estuvimos presentes en las últimas nueve ediciones integrando el stand de la provincia de Santa Fe.
—¿Qué sentido tiene hoy una editorial pública como la EMR en el contexto general del país y de la región en particular? ¿Podrías comparar su trabajo con el de otras de los últimos años, mayormente universitarias?
—El proyecto editorial de la EMR forma parte de la política del Estado municipal desde hace 25 años. Contribuir a la promoción, difusión y circulación de la producción literaria, histórica, fotográfica, historietística y musical de la ciudad y su región, dándole proyección no solo local sino también nacional e internacional. La continuidad en el tiempo, la autonomía en la ejecución, la transparencia en los mecanismos de selección y producción de los materiales editados, un cuidado en el diseño y una atención en cada uno de los pasos para la confección de un libro, son parte fundamental de ese proyecto. Sería auspicioso que otros similares se reprodujeran en el resto del país. Editoriales municipales hay pocas. Hay editoriales universitarias como la de Quilmes o la del Litoral donde encontramos ciertas líneas de acción en las que nos reconocemos.
—¿Cuál de todas las colecciones de la EMR te parece más sentida o más querida para vos, y por qué?
—No podría decidirme por una. La colección naranja de crónicas, esos pequeños libros donde diversos autores escriben sobre pueblos, rutas, calles, personas, fábricas de la región, relevan un mapa en continua construcción y tengo por ellos una gran debilidad. Los dos tomos de la Colección Infantil de Cuento, con veinte cuentos escritos por chicos y chicas de hasta 13 años e ilustrados por jóvenes artistas de la ciudad, me parecen maravillosos. Allí está presente el imaginario infantil casi sin ninguna mediación y es fascinante. Pero también están las antologías de poesía, los premios Aldana, la colección Mayor, los estudios literarios dispersos de Adolfo Prieto, la incipiente colección de narrativa juvenil, la antología de nueva historieta argentina, los fanzines, los libros de fotografía, el libro de pinturas y dibujos de Luis Ouvrard...
—¿Qué perspectivas, qué planes, qué proyectos hay para 2017?
—Los proyectos son varios y ambiciosos. Una gruesa antología que dé cuenta, aunque sea parcialmente, de la cantidad de excelentes poetas que participaron en estos últimos veinticinco años en el Festival Internacional de Poesía de Rosario; una guía visual de árboles de Rosario; un tomo con los ensayos de María Teresa Gramuglio dedicados a la obra de Juan José Saer; un concurso nacional de poesía, otro de historietas —con la consiguiente publicación de las obras ganadoras—; un libro sobre la historia del 2º Cuerpo de Ejército en coedición con el Museo de la Memoria; otro sobre barrio Belgrano, etcétera. Las perspectivas son de crecimiento. Estamos por lanzar una página web propia y viendo, en general, cómo afirmar nuestra presencia. Porque no sólo hay que editar buenos libros, esa es sólo una parte de nuestro trabajo. También hay que crear, sostener y ampliar las condiciones de su producción, circulación y lectura.
Una larga y fértil trayectoria
La Editorial Municipal de Rosario fue creada en 1992, en el ámbito de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario. Actualmente organiza concursos periódicos de novela, relato, poesía, ensayo, ilustración, fotografía e historieta, y edita las obras ganadoras junto con una serie de títulos inéditos y obras reunidas de artistas de la región de trayectoria reconocida. En este marco se creó, en 1994, el sello discográfico Ediciones Musicales Rosarinas, cuyo catálogo se integra también a través de concursos y coproducciones con músicos o agrupaciones, además de grabaciones y recopilaciones de obras que conforman la memoria musical de la ciudad.
Si bien gran parte de su catálogo atiende a la producción de los escritores y artistas rosarinos, santafesinos y del Litoral, la proyección de la Editorial Municipal de Rosario es nacional, latinoamericana y universal, como lo demuestra su serie de antologías: 30.30, poesía argentina del siglo XXI (2013), 1000 millones, poesía en lengua española del siglo XXI (2014), 53/70, poesía en lengua española del siglo XXI (2015) e Informe, historieta argentina del siglo XXI (2015), o las recopilaciones de ensayos Nacionalismo y cosmopolitismo en la literatura argentina, de María Teresa Gramuglio (2013), y Conocimiento de la Argentina, de Adolfo Prieto (2016), o Ouvrard. pinturas y dibujos 1916-1986 (2016).
El director de la EMR, Oscar Taborda, apunta además que "algo que distingue el catálogo de la EMR es el énfasis que pone en la literatura infantil y juvenil, no la debida a autores profesionales, sino la que producen los propios chicos y jóvenes. Muestra de esto —subraya— son la Colección Infantil de Cuento, que incluye hasta el momento veinte títulos de niños y niñas de entre 6 y 13 años, ilustrados por jóvenes artistas de la ciudad menores de 35 años; el Premio de Poesía Felipe Aldana sub 21 y la Colección Juvenil de Narrativa, que cuenta con tres libros de autores menores de 21 años y tiene en preparación otras cinco obras que darán inicio a su nueva colección de e-books. Además, edita la producción fotográfica de niños y adolescentes que concurren a los talleres barriales de la Escuela Municipal de Experimentación en Cine y Fotografía".