
Los datos surgieron de la indagatoria al comerciante Orlando Marcos Rodríguez, uno de los detenidos por el asesinato de Ormeño, cuyo cadáver apareció en su camioneta y en el fondo de un barranco el pasado 9 de abril. Los otros apresados son el ex gendarme Mario Barrios y los policías Omar Narváez y Mario Rodríguez.
La planificación.Según Nicolás Azcurra, abogado de los Ormeño, Marcos acompañó un día a Moreno hasta San Francisco, donde el ex juez se reunió con un grupo de personas. "Rodríguez no se baja pero escucha que programan algo. Y admite que Moreno le contó que tenían que dar tres golpes concretos y lo tenía que ayudar".
Según Marcos, el ex juez le dijo que "el flujo financiero de Villa Unión lo manejaban Ormeño y otras dos personas y que a había que golpearlas. Con eso nos salvamos y pasamos al frente", habría dicho Moreno. Según el abogado, entre esos golpes estaba el que finalmente se cobró la vida de Ormeño.
Azcurra dijo también que Ormeño fue citado el martes 8 a la noche al juzgado de Moreno con la excusa de comprar cinco autos para una repartición oficial. "Fue al juzgado, allí probablemente lo redujeron y sospecho que lo mataron".
El letrado también adelantó que Telecom certificó que el ex juez realizó la noche del crimen varias llamadas desde su celular, 26 de ellas a Rodríguez.
Una deuda.Por su parte, la viuda de Ormeño aseguró que Moreno fue "la mente siniestra" que instigó el crimen y dijo que "el juez le debía plata (a su esposo) ya que compraba y cambiaba coches y como era amigo y siempre estaba en apremios económicos, Jorge lo salvaba prestándole plata".
Si bien la mujer no descartó que una deuda haya sido el móvil del crimen, también especuló con la posibilidad de un chantaje en el que el juez tenía amenazada de muerte a toda la familia. "Me parece que (Moreno) lo extorsionó por la vida de nosotros. Según la declaración de uno de los detenidos, estábamos en una lista y la intención era matarnos a nosostros y a nuestra hija", explicó. l (Télam)




Por Carina Bazzoni