Policiales

Tres hombres denuncian brutal paliza de policías

Un joven de 23 años, junto a su padre y su tío, denunciaron una brutal e inexplicable golpiza por parte de efectivos del Comando Radioeléctrico. Si bien el hecho ocurrido el lunes a la tarde fue...

Jueves 11 de Octubre de 2012

Un joven de 23 años, junto a su padre y su tío, denunciaron una brutal e inexplicable golpiza por parte de efectivos del Comando Radioeléctrico. Si bien el hecho ocurrido el lunes a la tarde fue dado a conocer por la policía como un caso de violencia familiar, agresiones y resistencia a la autoridad, los denunciantes negaron enfáticamente esa versión y aseguraron que los uniformados les pegaron sin motivos. Las víctimas relataron su versión en la Dirección de Asuntos Internos y la causa quedó radicada en el juzgado de Instrucción Nº 9 a cargo de Javier Beltramone.

Con un ojo cerrado a golpes —tiene ocho puntos de sutura y aún no sabe si sufrió desprendimiento de retina— Nahuel Beltramini relató el origen de la golpiza que sufrió junto a su padre Sergio, de 49 años, y su tío Carlos, de 52, en pasaje Tesla al 1900 donde viven (Pasco al 5100).

El muchacho, empleado de una fábrica de tanques de agua, relató que desde hace siete meses está separado de su ex pareja y que desde hace cuatro una resolución judicial le impide acercarse en un radio de 200 metros a la casa de ella. No obstante, él vive a unos 100 metros del lugar y eso hace imposible el cumplimiento de la medida. "Me hizo una serie de denuncias que ya están archivadas", comentó el joven, y agregó que, no obstante, mantiene un régimen de visitas con su hijo de 3 años.

"El lunes (feriado del 8 de octubre) almorcé con mi hijo y a eso de las 16 se lo llevé a mi ex mujer a su casa. Me volví sin problemas y me acosté a dormir una siesta. A los 15 minutos recibí un mensaje de texto de ella que me decía que tenía que llevar el nene al hospital y no entendí por qué. Le dije que vaya yendo que yo iba enseguida. Pero a eso de las 16.30 llegó un patrullero del Comando Radioeléctrico que tocó timbre en la casa de mi tío (vive al lado) preguntando por mí", recordó Nahuel.

Denuncia y refuerzos. La madre del joven relató que al enterarse de que la policía buscaba a su hijo les preguntó si tenía alguna citación. Y agregó que en ese momento llegó al lugar un auto con familiares de la ex pareja de Nahuel que lo acusaban de haber arrojado líquido de frenos al auto de una amiga de la joven.

Según los familiares del muchacho, la situación comenzó a complicarse cuando los uniformados pidieron refuerzos. "Entonces —indicó Sergio— apareció un móvil del que se bajó uno que al parecer era un sargento y encaró directamente a mi hermano. Le dijo «a vos te tengo bronca» y lo empujó. Mi hermano no entendía nada. Me metí yo y me agarraron entre varios policías". El padre de Nahuel sostuvo que entonces comenzaron a pegarle y que, a esa altura, la cuadra estaba repleta de vecinos y "unos veinte móviles policiales, entre autos y motos".

"Tenía medio cuerpo en la vereda y la otra mitad en el umbral de la casa de mi hermano. Me pegaron sin asco. Tanto que un vecino vino y me dijo que me dejara poner las esposas así dejaban de golpearme. Pero fue peor", narró Sergio mientras mostraba varios hematomas en la cara, la espalda y los brazos. "Nos pegaron durante veinte minutos y a la vista de toda la cuadra".

Rambo. Nahuel y Sergio fueron trasladados en calidad de demorados a la seccional 14ª, mientras Carlos fue llevado directamente por el Comando Radioeléctrico a un centro asistencial ya que había sido muy lastimado. "Cuando llegamos, antes de entrar a la comisaría, uno me pegó un rodillazo en la cara", contó Beltramini padre, en referencia a un policía al que los uniformados llamaban Rambo.

"Ese era el que pegaba y parecía estar a cargo, porque los otros no le podían decir nada. Como que era el de mayor rango de los que estaban", recordó Sergio. Ese mismo policía fue el que, según Nahuel, también le pegó a él al llegar a la seccional de Marcos Paz al 6600. "A mí también me pegó mientras me llevaba adentro. Y cuando pasamos por un lugar de la guardia me pegó con una manopla o la culata de un arma en el ojo izquierdo", aseguró el joven.

Padre e hijo añadieron que fueron encerrados "esposados en un cuartito" en el que hicieron desvestir al joven. Entonces llegó el jefe de la comisaría 14ª. "Cuando nos vio ensangrentados ordenó que nos llevaran a un hospital", relataron. Y agregaron que fueron "muy bien tratados" por el titular de la seccional.

Nahuel y Sergio terminaron internados en el Hospital de Emergencias bajo custodia. Sergio estuvo dos horas con suero y Nahuel hasta las 23.30. "Algunos policías me pedían perdón y me decían que no son todos iguales", recordó el muchacho. Luego regresaron a la comisaría en calidad de demorados hasta que fueron liberados.

Los Beltramini quedaron imputados de resistencia a la autoridad y, en el caso de Nahuel, de daño contra la propiedad (por la denuncia realizada por la amiga de su ex pareja). "No entendemos qué pasó. No tenemos antecedentes, esto es inexplicable", señaló entre angustiado e indignado Sergio, quien fabrica heladeras comerciales y distribuye cortes de carne porcina. "Laburamos todo el día y cuando terminamos hacemos changas", graficó.

La denuncia de los Beltramini recayó en el juzgado de Instrucción Nº 9, a cargo de Javier Beltramone. El juez ordenó que fueran revisados por el médico de la delegación local de Asuntos Internos, quien constató las lesiones, y que se les tomara declaración en la misma repartición.

Andrés Abramowski

La Capital

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