Las cartas están echadas y ahora la pelota pasó para el lado de la dirigencia de Central Córdoba. Ayer el presidente Eduardo Bulfoni se reunió con el principal candidato a dirigir la primera división, Ariel Cuffaro Russo, escuchó sus necesidades y quedaron en darle una respuesta. Si la cúpula charrúa acepta las condiciones del entrenador, que ya tuvo un buen paso por Tablada, será un hecho que iniciará un nuevo ciclo y con aspiraciones renovadas de ascenso.
Tras la salida en buenos términos de Marcelo Vaquero, la dirigencia charrúa le ofreció la semana pasada el cargo a Cuffaro y el técnico pidió unos días para responder. El ex jugador y técnico canalla ya tiene su equipo de trabajo listo, como siempre junto a su hermano Roque y ese no es el problema, sino que buscó en estos días sondear nombres de futbolistas que puedan sumarse y en ese sentido le llevó una lista de siete de ellos con quienes ya mantuvo conversaciones.
Eso implicará, claro está, un determinado presupuesto y habrá que ver si el club está dispuesto a afrontarlo. Cuffaro tiene deseos de tomar de nuevo a Córdoba pero si coincide con la dirigencia en que hay que formar un plantel competitivo. Ahora Bulfoni y la comisión tendrán la última palabra y la respuesta la darían hoy mismo.
Vuelta de página en el salaíto y a soñar
El plantel de Argentino retomó ayer los entrenamientos con vistas al próximo campeonato de Primera D, donde nuevamente buscará dar el salto de categoría. Y lo hizo de nuevo con Damián Sciretta al mando, quien realizó una buena campaña en el último torneo de transición pero no pudo coronar. Varios jugadores se fueron y hay que rearmar el plantel.
Después de la dolorosa eliminación ante Centro Español, la dirigencia salaíta y Sciretta ya dieron vuelta la página y se pusieron a trabajar para lograr el gran objetivo. Buscará retener la máxima base que se pueda del último plantel y a la vez sumar algunos jugadores con experiencia. Las ligas del interior no tienen prevista fecha de reapertura y hay confianza de que algunos puedan sumarse, en vistas de que la D no admite futbolistas que se hayan desempeñado en el fútbol profesional en otros clubes.