Dice que nunca vivió la discapacidad como un problema y que sin dudas la actitud positiva de su familia fue fundamental para que transite con naturalidad el hecho de haber nacido con una malformación congénita en uno de sus brazos. “Una vez en un congreso me preguntaron si me había sentido limitado, y la verdad es que yo jugaba al tenis con chicos sin problemas físicos, jamás hice un deporte adaptado. Tampoco fue un obstáculo a la hora de estudiar, aunque como me cuesta muchísimo escribir tenía que ingeniármelas para que otro me tipiara los trabajos prácticos”, cuenta Roberto Sukerman, un abogado y profesor rosarino que fue director de la Ansés, concejal y candidato a intendente y ahora es el flamante director del Centro Universitario Rosario Inclusiva (Curi), un instituto en plena expansión que nuclea carreras vinculadas a la temática de la discapacidad y la rehabilitación. En diálogo con Más habló sobre su experiencia personal con la discapacidad, pero sobre todo acerca de cómo lograr que la sociedad abra la cabeza y se sensibilice para que se logre una inclusión verdadera. “Si tengo que describir un escenario actual lo primero que señalo es que hay una falta casi total de políticas públicas sobre esta temática”, enfatiza.






















