La Justicia comercial decretó la quiebra personal del peluquero Roberto Giordano, le trabó inhibición general, le ordenó que entregara sus bienes al síndico del expediente y le prohibió la salida del país.
La Justicia comercial decretó la quiebra personal del peluquero Roberto Giordano, le trabó inhibición general, le ordenó que entregara sus bienes al síndico del expediente y le prohibió la salida del país.
Aparentemente, la intención de Giordano, quien tiene una importante cadena de peluquerías en Argentina y otros países de la región, además de un local en Miami, era volver a pedir otra prórroga, pero los acreedores la rechazaron.
Fuentes judiciales explicaron que la quiebra se decretó el jueves 23 último por la jueza en lo comercial Julia Villanueva, después de que los acreedores del peluquero rechazaran la propuesta formulada en el marco del "concurso preventivo".
Giordano tenía quiebra decretada el 5 de agosto de 2009, pero consiguió convertirla en concurso preventivo, con lo que abrió un espacio para acordar con sus acreedores la forma de pagar sus deudas.
Entre ellos figuran la Federación Nacional de Trabajadores de Peluquería, Estética y Afines; el Fisco nacional, la Obra Social del Personal de Peluquería, el sindicato de la actividad y varios ex empleados de la cadena de comercios que explotaba el estilista.
El peluquero intentó extender el plazo para lograr acuerdos, pero el tribunal rechazó ese planteo tras entender que "se encuentran en juego los intereses de todos los acreedores afectados por la insolvencia de su deudor". "Más allá de que en los hechos el deudor ha contado con un plazo de aproximadamente 140 días para obtener las conformidades, lo cierto es que la ley prohibe al juez prorrogar aquel plazo", justificó la magistrada.
La quiebra impone a Giordano la inhibición general de bienes, una intimación a que entregue al síndico los bienes que tengan en su poder, la intercepción de correspondencia comercial, la "interdicción de salida del país", y su inhabilitación.
El juzgado ya libró oficio al Banco Central con la instrucción de "cerrar todas las cuentas corrientes del fallido" y dispuso, además, "la inmediata incautación de los bienes".
Giordano fue citado por la jueza para el 17 de marzo de 2011 para "dar explicaciones que se le requerirán" en relación con la quiebra.
Giordano es un empresario de la estética femenina y el anfitrión de desfiles glamorosos en Pinamar y Punta del Este.
Ahora, la Justicia investigará si tiene testaferros, ya que al parecer no figura como dueño de su propia casa.
Entre los litigios que se le siguen se conoció el de Julieta Araníbar trabajó en salones de Giordano desde diciembre de 1979 a febrero de 2008. La peluquera y colorista lo denunció por "estafa".
Cuando culminó la relación laboral, los abogados de la supuesta damnificada advirtieron que Giordano había cambiado la razón social en varias oportunidades con el supuesto afán de eludir los compromisos indemnizatorios. Además, utilizó nombres de fantasía y como responsable figuraba su esposa. l (DyN)


