En su discurso ante la Asamblea Legislativa la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se hizo eco del llamado a su marido por parte del presidente francés, Nicolás Sarkozy, para aunar esfuerzos en la consecución de un objetivo de índole humanitaria: la liberación de la ciudadana Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial y rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) desde hace seis años. Fruto de ese compromiso fue la decisión de la jefa del Estado de enviar a Colombia al ex presidente Kirchner y al canciller Jorge Taiana para integrar un comité destinado a garantizar la entrega por parte de las Farc de tres rehenes. Lamentablemente la pésima relación existente entre los presidentes de Venezuela y Colombia, Hugo Chávez y Álvaro Uribe, frustró la misión humanitaria. Las Farc finalmente no dieron las famosas coordenadas y los rehenes deberán seguir soportando su calvario. La política exterior de la presidenta Kirchner, sustentada en el principio de la multilateralidad, sufrió un duro golpe. La posibilidad de que una misión humanitaria que involucró a gobiernos de diferentes ideologías tuviera éxito en la selva colombiana al margen de la república imperial, se esfumó el 31 de diciembre cuando el presidente Uribe tildó de mentirosas a las Farc y elucubró una extraña teoría respecto al paradero del niño en poder de los rebeldes. El unilateralismo, es decir la existencia de un sistema de relaciones internacionales regido por los Estados Unidos, cantó victoria. En consecuencia, el mundo seguirá siendo más inseguro. El atroz crimen de Benazir Bhutto no ha hecho más que ponerlo en evidencia.
Fui testigo de un accidente
El 1º de enero a la madrugada fui testigo de un accidente en el que un auto arrolló a una moto y su conductor escapó. No me pude detener ya que estaba con mi bebé. Al igual que yo, circulaba por Arijón, de bulevar Oroño a San Martín, a mucha velocidad y en zig zag. Iba detrás de mi auto. A la moto la tocó y a mi me pasó muy cerca. Era un Chevrolet 400 blanco o amarillo muy clarito con vidrios polarizados y escape muy ruidoso. Envío esta información a esta sección porque espero que pueda ser útil. Muchas gracias.
Alejandro Savia
0341-156 495499
Rosario y la música
Hace unos días un periodista de La Capital me entrevistó por una cuestión puntual. Personalmente me extendí sobre la actividad musical de la ciudad, pero dado que me agarró con los perros atados, muchas cosas que considero importantes quedaron en el tintero. Me gustaría extenderme un poco ahora y ampliar lo expuesto en esa oportunidad. Esta ciudad fue considerada por mucho tiempo el "Centro Coral de la República", especialmente por el nivel de sus coros y la calidad de sus repertorios. Creo que las cosas han cambiado. Han cambiado para mal. Es cierto que la cantidad de coros se ha multiplicado geometricamente, lo que resulta auspicioso, pero también es cierto que la calidad de sus repertorios ha disminuido también geometricamente, lo que resulta lamentable. Me duele decirlo ya que por longevo, bastante tengo que ver con el movimiento coral rosarino. De cualquier manera aún nos quedan algunos pergaminos de pasadas glorias que están ahí y nadie nos podrá arrebatar: 1) En los dos Concursos Abiertos realizados a nivel nacional (1957 y 1980) el primer premio fue obtenido por un coro rosarino. 2) En el último concurso citado, el de 1980, de los tres premios concursados, dos (el primero y el tercero) fueron obtenidos por coros locales. 3) Rosario es la única ciudad del país que alberga a dos coros ganadores en el Concurso Polifónico Internacional de Arezzo, Italia. En lo que hace a la música en general, destaco la importancia que tiene Rosario como semillero de profesionales de primer nivel: en 1999, con motivo de recibir un Premio Konex, tuve oportunidad de destacar, en la ceremonia realizada en el Teatro Colón, que de los convocados en esa oportunidad para recibir tan preciado galardón, el diez por ciento eran rosarinos. A los porteños el detalle les cayó como patada de mula, particularmente a Canela, la conductora, que se esmeró en no permitir que tal cosa se hiciera pública.
Cristián Hernández Larguía, LE 3.687.935
El trabajo de un odontólogo
Esta es una respuesta a la carta del señor Eduardo Fausto Saigo, Lo barato puede ser caro. Empecemos por valorar el trabajo de los demás y no subestimarlo. ¿Qué es eso de comparar el costo de una prótesis entregada por el mecánico dental al odontólogo, con los honorarios del mismo presupuestados al paciente? ¿Acaso el trabajo del odontólogo se limita a la colocación de prótesis? Qué triste es no darse cuenta del valor del trabajo del profesional, sea cual fuere la profesión. En esta corriente de pensamiento erróneo, el abogado, por citar un ejemplo, debería cobrar los honorarios de un escrito acotándose al costo de la pluma y la hoja que le insumió su trabajo. El contador, en su caso, debería cobrar los honorarios por la certificación de un balance, limitándose al valor de la tinta e impresora usados para la confección del mismo. Qué barbaridad tener una mente tan limitada como para no darse cuenta que detrás de la colocación de una prótesis, pernos, coronas, etcétera, hay una sabiduría en la materia que junto con la capacitacion ininterrumpida del profesional hacen que la culminación del trabajo sea óptimo para el paciente. Cuando estamos delante de un profesional que combina arte y ciencia, pensar que el trabajo es sólo la confección de una prótesis, cuando esto es solo una herramienta que utiliza el profesional para el desarrollo de su trabajo. Ya que estamos, no olvidemos que el amigo del señor Saigo, "Mecánico para dentistas", está incurriendo en "Intrusismo" al presupuestar una prótesis dental sin la orden otorgada por el Colegio de Odontólogos y por el odontólogo.
Odontólogo Juan Pablo Pasciullo, DNI 23.640.207
N de R: La carta del lector Eduardo Fausto Saigo cuestionaba los honorarios que le pasó un odontólogo y sostenía que por el mismo trabajo un mecánico dental le había pasado un presupuesto más bajo.