Hace unos días tuve la oportunidad de leer en esta misma sección una carta que tomaba la figura de los Payamédicos tratando a la actividad con un tono irónico. Quisiera expresar algunos aspectos que hacen a la actividad de Payamédicos a fin de que, conociéndose su tarea, no se desvirtúe. Partamos desde el hecho de que Payamédicos esta encuadrado legal y formalmente y que sus
objetivos son: 1) contribuir a la salud emocional del paciente hospitalizado; 2) propiciar un mayor acercamiento entre el equipo médico y los familiares; 3) suavizar el sufrimiento del paciente; 4) desdramatizar el medio hospitalario ofreciendo momentos de distracción donde prime el afecto y la ternura.
Sabido es que la internación hospitalaria es una experiencia particular y potencialmente traumática, y que si bien se entiende que se llega a ella por una necesidad clínica inevitable, es una instancia que tanto en niños como en adultos produce sensaciones incómodas que modifican y alteran el estado habitual del paciente y el de su familia. Allí es donde Payamédicos ofrece su intervención, deseando aportar con su metodología a la recuperación del estado emocional de quien se halla atravesando tal problemática, colaborando en el acercamiento del equipo tratante, el paciente y la familia, y confluyendo a fin de lograr una adaptación al medio hospitalario. Los Payamédicos somos mayoritariamente profesionales de la salud, o sea médicos, estudiantes de medicina, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales y otros. Nos brindamos y abocamos a esto gratuitamente. Nos hemos instruido recibiendo una prolija y seria formación que conjuga a tres grandes áreas: psicológica, artística (con la aplicación de técnicas de Clown) y biológica (puesto que es significativa la relación entre el sistema límbico y el inmunológico y la generación de endorfinas). Nunca hacemos práctica de nuestras profesiones cuando somos payamédicos, para sostener una tarea respetuosa, con fundamentos transparentes y éticos. Nuestra intervención desea estar al servicio de los colegas siendo un método complementario (no alternativo) y desea llegar al paciente y a la familia intentando aliviar el estado de internación promoviendo un estado de ánimo optimista, cuidando mucho el lenguaje (que es poético-gracioso) y evitando nombrar cosas que en el imaginario de la gente entristecen. Tal vez parezcamos locos, pero no somos los únicos. Hay mucha gente que como nosotros piensa que con amor y alegría se puede cambiar al mundo.