El 19 de diciembre pasado se publicó una nota que informaba de la muerte de un abogado rosarino en una ruta entrerriana. La longitud del artículo, que encabezaba una página, se debió menos al accidente que a la popularidad que en su ámbito tenía la víctima en Rosario. En efecto, Andrés Alonso era muy conocido entre penalistas, funcionarios judiciales y periodistas que frecuentan Tribunales. El señor Jorge Colombo Berra, en su carácter de vicepresidente del Colegio de Abogados de Rosario, ha creído oportuno objetar la calidad de la nota, en una carta de lectores publicada el 27 del mismo mes. Según su enfoque, el contenido "resulta inapropiado" en virtud de alusiones en ella a dichos y conductas de la vida del fallecido que, a su criterio, descontextualizan la cobertura, a la vez que mancillan



























