Cartas de lectores

Al Iapos y a todo su personal

Cuando no tenemos grandes problemas de salud, renegamos por nuestra obra social.

Miércoles 02 de Enero de 2008

Cuando no tenemos grandes problemas de salud, renegamos por nuestra obra social. En las colas, cuando esperamos ser atendidos se escucha decir: "Siempre lo mismo, hay que esperar un montón, con todo lo que tengo que hacer". "Siempre la misma burocracia". "Qué mal carácter que tienen, piensan que uno viene por gusto". "Te autorizan lo que ellos quieren". Muchas veces hablamos sin conocer los detalles y juzgamos sin interiorizarnos en el otro. En mi caso digo lo contrario, Iapos, mi obra social, me cubre todo mi problema de salud. Tengo 49 años, y en mis primeros 45 cuento con los dedos de mi mano las veces que fui al médico. Mi enfermedad es compleja. En febrero de 2004 me operan de timona, y de ahí estudios, análisis complejos, vacunas oncológicas, internaciones. Derivación a la Academia Nacional de Medicina y un tratamiento costoso, aplicación de gammaglobulina. Mi obra social estuvo siempre presente, no solamente en lo económico, sino en lo humano. No tengo palabras de agradecimiento para el personal. Con algunos sectores tuve más trato que con otros, no quiero hacer nombres porque me olvidaría de alguien. El material humano es espectacular porque además de preocuparse en buscar la medicación, me llamaban a casa informándome permanente (vivo a 80 kilómetros de Rosario).

Carlos Alberto Ramunno, DNI 12.308.086

 

 

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