Capitán Bermúdez.— El Concejo aprobó por unanimidad una ordenanza que
autoriza a las autoridades del Seminario Arquidiocesano San Carlos Borromeo a instalar y poner en
funcionamiento un cementerio jardín dentro del predio de esa institución formadora de
sacerdotes.
Los concejales de la ciudad dieron marco jurídico a un anhelo que la institución
religiosa sostenía desde hace tiempo, y su concreción daría por tierra con versiones circulantes
acerca de que ese predio estaba en la mira de inversionistas para la instalación de un puerto
privado.
En los últimos tiempos, las versiones acerca de la instalación de puertos,
fundamentalmente cerealeros, en terrenos que se encuentran sobre las barrancas de la zona del
cordón industrial estuvieron a la orden del día, y el seminario San Carlos Borromeo, que comenzó a
funcionar en Capitán Bermúdez en 1939, no fue la excepción.
Para los ediles de la ciudad y también para todos aquellos vecinos que sienten
como una actividad portuaria afectaría al medio ambiente, la idea de perpetuidad que trae aparejada
la instalación de una necrópolis le quita fundamento a las últimas versiones.
Exclusividad. Según lo establecido en la legislación, el nuevo cementerio jardín
llevará el nombre de "Nuestra Señora del Rosario" y en el mismo se podrá dar sepultura únicamente a
obispos, presbíteros y diáconos del clero arquidiocesano de Rosario y otros debidamente autorizados
por el Arzobispado de la Arquidiócesis de Rosario, en una situación similar que se da en otros
lugares del país, como el cementerio del convento San Carlos de San Lorenzo.
En estos casos, la legislación estipula el lugar específico en el predio donde
se podrán ubicar las sepulturas, así como el largo, ancho y profundidad de las tumbas, mientras que
las especificaciones acerca de la identificación y marco natural que rodeará a las parcelas estarán
a cargo de las autoridades de la institución religiosa.
Administración. En otro artículo, la ordenanza deja en manos de la oficina del
cementerio municipal la regulación de los trámites administrativos, la autorización y la
acreditación de los derechos de sepultura y los pasos para una inhumación regular junto con las
autorizaciones del Seminario y del Arzobispado de Rosario.
Por otra parte, la autorización definitiva quedará en manos de la Secretaría de
Gobierno municipal, previa inspección del predio por parte del área de Urbanismo.
La ubicación. El predio donde se ubicarán las tumbas está delimitado por la
avenida San Lorenzo ciento cuarenta metros hacia el este y, desde calle Gutenberg, doscientos diez
metros hacia el norte.
Al referirse a la ordenanza, la concejal Vilma Paulini, una de las impulsoras
del proyecto, sostuvo: "La elaboración de este proyecto significó un importante trabajo previo; lo
discutimos, visitamos el seminario, dialogamos con las autoridades, para que toda la parte legal
esté ordenada, sin omitir ninguna cuestión que pueda perjudicar ni al municipio ni a ellos", y
agregó: "Con la creación del cementerio se dan por finalizados los rumores de venta o cualquier
otra actividad, esto está más que claro".
En 1939, once años después de que se creara la primera comisión de fomento de la
localidad, se abrió en un predio sobre la costa, al norte de Capitán Bermúdez, el Seminario
Arquidiocesano San Carlos Borromeo, para formar sacerdotes diocesanos dependiente del Arzobispado
de Rosario.
Desde entonces y hasta la fecha funcionó en forma ininterrumpida, y como las
empresas Celulosa Argentina, Petroquímica Capitán Bermúdez (ex Electroclor) o la fábrica de
porcelanas Verbano, constituye un verdadero ícono que hace al patrimonio histórico de la ciudad, y
que de ahora en más podrá disponer de un espacio para el descanso final de sus integrantes.
Marcelo Abram
La Capital