Un meteorito de enormes dimensiones cayó anteayer en la zona sur de la provincia de Mendoza y se
desintegró antes de impactar en la tierra, fenómeno que fue visto y escuchado por cientos de
lugareños del departamento de General Alvear.
“Se trató de un meteorito y no de chatarra espacial, ya que la
estela blanca azulada que dejó en un radio de enorme visibilidad indica su composición química
metálica de hierro y níquel”, dijo Beatriz García, doctora en Astronomía del Conicet y
docente de la Universidad Tecnológica Nacional en Mendoza.
La enorme bola de fuego fue vista caer del cielo ayer alrededor de las
19.30 del domingo por numerosos lugareños en la zona sur de esa provincia, justo en el límite entre
el departamento mendocino de General Alvear y la provincia de La Pampa, aunque también existen
algunos testimonios de pobladores de San Luis y Cipolleti, en Río Negro.
García, también miembro del Observatorio de Rayos Cósmicos Pierre Auger
que funciona en Malargüe, afirmó que “no hubo impacto en la tierra”, sino que lo que la
gente sintió “fue la onda de choque. Se sintió que se movió el piso y eso está relacionado
con la onda de choque que llega a la tierra”, explicó.
En este caso, el meteorito “no se desintegró cerca de la tierra
sino en lo alto de la atmósfera, pero la onda expansiva fue lo suficientemente importante para que
lo vieran en Alvear y se convierta en un fenómeno súper llamativo”.
Los vecinos del pequeño pueblo de Santa Isabel, en La Pampa, se
sorprendieron. “Desde las 18.30 hubo una nube y una explosión que se sintió en casi todo el
pueblo”, comentó el comisario Julio Alcaraz, de Santa Isabel, a 320 kilómetros al oeste de
Santa Rosa y a 40 kilómetros al sur del límite con Mendoza.
García explicó que habitualmente, los meteoritos “se desintegran
muy alto y uno solo ve la traza, que es lo que llamamos estrellas fugaces”.
Según fuentes de Defensa Civil de la localidad de Alvear, el punto donde
más se escuchó el estruendo “está dentro del triángulo formado al norte por las localidades
de Punta del Agua, al suroeste por Agua Escondida y al sureste por Cochicó”, una zona donde
viven unos dos mil personas dedicadas básicamente a la cría de ganado.
“Era como una bola de fuego”, dijo un vecino a una radio de
la zona y describió que el fenómeno dejó también “una gran aureola en el cielo” y que
“se movieron puertas y ventanas”. Para otro lugareño, el fenómeno se pareció a
“una cañita voladora gigante”.
Por los relatos, se sabe que el meteorito era de hierro, de ahí la luz
blanca azulada que vieron los testigos.
“El hierro se funde, se enciende e interactúa con el oxígeno
molecular de la atmósfera, y la explosión que se escuchó es justamente por la combustión del O2
(oxígeno molecular) y después quedó la nube”, indicó García.
“Hubo un radio de visibilidad enorme, pero dónde cayó es más
difícil de determinar, y qué pasó exactamente en la atmósfera aún no lo sabemos”, dijo la
experta.





























