Carola Labrador, madre de la niña asesinada Candela Rodríguez, "claramente está vinculada al narcotráfico", dijo ayer la defensa de uno de los detenidos, antes de la decisión de la justicia acerca de confirmar las prisiones preventivas de los acusados del crimen ocurrido en el partido bonaerense de Hurlingham.
Matías Morla, abogado del carpintero Néstor Altamirano, realizó duras críticas contra la madre de la nena de 11 años que fue secuestrada y asesinada a fines de agosto último.
"Hasta un testigo inclusive dijo que era pareja de Miguel Angel «Mameluco» Villalba", actualmente preso por encabezar una banda de narcos en el partido bonaerense de San Martín, agregó Morla.
Las declaraciones de Morla se concretaron en la puerta de los tribunales de Morón, luego de una audiencia que protagonizaron todos los defensores ante el juez Alfredo Meade para convencerlo de la inocencia de su clientes.
El abogado Pablo Carpaneto, quien defiende a Gladys Cabrera, acusada de prestar su casa de la calle Kiernan al 900 de Villa Tesei donde la niña habría estado cautiva, sostuvo que en "el expediente hasta ahora no se probó que (su clienta) tuviera vinculación con Bermúdez ni con ninguno de los imputados de la causa".
"Ella no tiene ningún indicio de que pudiera estar en el lugar", aseveró Carpaneto.
A su turno, la defensa de Espíndola, representada por el abogado Alberto Domínguez, subrayó que "no hay pruebas" para dictar la prisión preventiva contra su cliente.
Para el abogado de Espín dola, quien está acusado de ser partícipe del secuestro de Candela, el juez Meade toma la decisión de dictar las prisiones preventivas porque "está cuidando su sillón y el del fiscal, porque no quieren problemas" ante un caso tan mediático.
"Ante la inoperancia hay un costo si se deja en libertad a la gente, que hasta la opinión pública empieza a decir que se está deteniendo gente que no tiene nada que ver. Ante la duda se los detiene y tiran la pelota para adelante", opinó Domínguez.
Contra el padre. Por su parte, un hermano de Héctor "Topo" Moreyra, sindicado como el autor intelectual del secuestro y homicidio de Candela, deslizó ayer que se "armó la causa" para dar una respuesta al caso y apuntó al padre de la nena. "No entiendo por qué mi hermano está preso por esto. Sólo porque lo nombró Juancho (como le dicen en el barrio a Alfredo Rodríguez, padre de la nena). Si él me hubiera nombrado a mí, estaría preso yo, y yo trabajo todos los días", afirmó Roberto Moreyra, hermano del detenido.
En diálogo con TN, el hombre describió al padre de la nena como "mi amigo", pero deslizó que en busca de "beneficios carcelarios" terminó vinculando a su hermano con el crimen. Cuando le preguntaron directamente si al Topo Moreyra le armaron la causa, el hombre respondió: "Está un poco a la vista porque no tenían a otra persona para meter o faltaba alguien para la gran ensalada que dicen ellos".
"Siempre hablé con mi hermano, y hablamos de este caso porque yo tenía la foto de Candela en mi coche", afirmó. El hombre aseguró además que si su hermano hubiera tenido algo que ver con el crimen "se hubiera ido o escondido" y señaló que días antes de arrestarlo formalmente los policías se lo llevaron y lo dejaron libre. En ese marco, Roberto Moreyra aseguró que "el fiscal y el juez se van a dar cuenta de que él no tiene nada que ver" y añadió: "El me decía «pobre la nena»..., no entiendo por qué meten a mi hermano en esto".
Prisión preventiva para seis detenidos
El juez de Garantías de Morón, Alfredo Meade, dictó ayer la prisión preventiva para seis de los siete detenidos por el crimen de la niña Candela Rodríguez, cometido en agosto pasado en el partido bonaerense de Hurlingham.
La medida recayó sobre los imputados Ramón Altamirano, Gabriel Gómez, Guillermo López, Gladys Cabrera, Hugo Bermúdez y Alberto Espínola, quienes seguirán presos por el homicidio de la nena de 11 años, tal como lo había solicitado la semana pasada el fiscal de Instrucción Marcelo Tavolaro.
Por el caso también está detenido Héctor “El Topo” Moreyra, quien fue el último de los acusados en ser detenido, por lo que Tavolaro cuenta con más días de plazo para analizar su situación procesal y, llegado el caso, solicitar también su prisión preventiva.
Fuentes judiciales informaron que el magistrado convalidó la acusación del fiscal que había imputado a Bermúdez de “autor material del homicidio calificado por el concurso premeditado de la participación de dos o más personas” y al resto, excepto Moreyra, de “partícipes necesarios”.
El juez Meade también hizo lugar al pedido de detención para otro sospechoso, identificado como Leonardo Jara, quien ahora queda formalmente prófugo en la causa.
Uno de los defensores de los acusados dijo que el fiscal “fraccionó la prueba”, que la causa está “politizada” y que el crimen de Candela fue una “venganza vinculada al narcotráfico”.