Dos gemelas siamesas dominicanas que fueron sometidas a una riesgosa y complicada cirugía que logró separarlas, fueron dadas de alta. María y Teresa Tapia abandonaron ayer el hospital pediátrico de la ciudad de Richmond (Virginia, EEUU) junto a su madre y a una tía.
Las niñas de 20 meses de edad fueron separadas el 8 de noviembre pasado mediante una operación que duró 20 horas en el hospital de la Universidad de la Commonwealth de Virginia, y que demandó la intervención de 16 especialistas.
En una secuencia de procedimientos, el equipo quirúrgico dividió el hígado, el páncreas y otros órganos que las niñas compartían cuando estaban unidas y les reconstruyó la pared abdominal a cada una.
Las dos serán atendidas como pacientes ambulatorias para que reaprendan a caminar y a reorientar sus movimientos ahora que ya no están unidas corporalmente. Se prevé que podrán regresar a la República Dominicana antes de Navidad.
"(Las niñas) ya disfrutan la vida ahora que fueron separadas", dijo su madre, Lisandra Sanatis. "Disfrutan verse como personas independientes".
Aunque ambas apenas se acostumbran a explorar por separado su entorno, todavía permanecen cerca una de la otra y se toman de la mano cuando se desplazan.
Debido a que han permanecido varios meses en Richmond, Sanatis dijo que ella y sus hijas estaban más que dispuestas a dejar el encierro del hospital y deseaban con ansias regresar con su familia a su país natal.
"Extrañamos a nuestra familia; las niñas extrañan a su hermanito, Lisander", expresó Sanatis.
Las menores no se han habituado a la comida estadounidense, incluida la del hospital, y prefieren que les den comida dominicana, como el tradicional platillo de arroz y frijoles, entre otros.
Diferente peso
David Lanning, cirujano y jefe del equipo médico a cargo de las niñas, dijo que ellas tienen una buena recuperación. María, la más pequeña, pesa 8,62 kilogramos y Teresa, 11,8 kilogramos. Lanning dijo que la disparidad del peso entre ambas se debe a la configuración de sus intestinos delgados y el flujo de sangre desde el hígado, pero confió en que la condición se igualará de manera gradual.