Balazos disparados por narcotraficantes obligaron a postergar el domingo el inicio de un maratón por la paz en una favela (villa miseria) de la ciudad brasileña de Río de Janeiro donde funciona un destacamento policial y llevaron al gobierno a convocar una reunión urgente.
El tiroteo ocurrió en la favela Vila Cruzeiro, que cuenta con una de las llamadas Unidad de Policía Pacificadora (UPP), emplazadas para garantizar seguridad con vista al mundial de fútbol de 2014 y los juegos olímpicos de 2016.
Los disparos, lanzados unos 20 minutos antes de la hora prevista para la iniciación del maratón, provocaron pánico entre los cerca de dos mil participantes, muchos de los cuales se ocultaron debajo de los vehículos que estaban estacionados en la zona.
Algunos inscriptos desistieron de participar de la carrera, que finalmente comenzó con una hora de retraso, informaron las agencias de noticias Ansa y DPA.
Contra la policía. Por su parte, el coordinador de las UPP, coronel Paulo Henrique de Moraes, afirmó que no hubo un enfrentamiento armado sino que se trató de disparos lanzados directamente contra la sede del destacamento.
El secretario de Seguridad Pública de Río de Janeiro, José Beltrame, quien participó de la competencia, calificó el incidente como una acción "irresponsable y criminal, resquicio de admiradores de un grupo del crimen organizado".
Beltrame, que convocó a una reunión de urgencia de la cúpula policial, aseguró que no hubo heridos y que, una vez producido el tiroteo, se reforzó el patrullaje en la zona.
El incidente ocurrió después de que el jueves pasado los comercios y las escuelas del Complexo do Alemao -un conjunto de favelas vecino a la Vila Cruzeiro, donde también funciona una UPP- fueran obligados por narcotraficantes a cerrar sus puertas como represalia por la muerte de un miembro de una organización criminal.