Desde Ankara, la embajada argentina señaló ayer que no se habían registrado casos de argentinos afectados por el fuerte terremoto en Turquía.

Desde Ankara, la embajada argentina señaló ayer que no se habían registrado casos de argentinos afectados por el fuerte terremoto en Turquía.
Analía Carreras, segunda secretaria de la embajada argentina en Turquía, explicó que "no es el circuito turístico común que tienen los argentinos que vienen a Turquía, que recorren sobre todo Estambul, las zonas del Egeo y del mar Mediterráneo y Anatolia central", detalló Carreras.
Declinan asistencia. El gobierno turco agradeció la oferta realizada por la Unión Europea para enviar ayuda a las víctimas del terremoto que sacudió el país el domingo, pero declinó de momento recibir ese tipo de asistencia.
El ministro de Asuntos Europeos de Turquía, Egemen Bagis, explicó en una reunión con representantes de los países de la UE que la llegada de ayuda internacional está supeditada a los esfuerzos de coordinación para "evitar que haya duplicidad y descoordinación".
Así lo explicó una fuente de la embajada de España, que confirmó que Turquía ha rechazado la participación en la operación de rescate de un equipo de bomberos español que se había desplazado a Ankara.
"El equipo llegó sin ningún tipo de contacto previo con el Ministerio de Asuntos Exteriores español ni con la embajada de Turquía en España, y se les ha informado sobre la posición del gobierno turco, que es que por el momento no es necesario el desplazamiento de equipos extranjeros a la zona", explicó la fuente.
El gobierno israelí, cuyas relaciones con Turquía son muy tensas desde el año pasado, también informó que su ayuda ha sido rechazada .
Por el momento, sólo los equipos internacionales enviados por Azerbaiyán e Irán (dos países colindantes con la región afectada por el terremoto) están trabajando en la zona.
"Venimos con ganas de ayudar y no comprendemos la decisión de las autoridades", lamentó uno de los rescatistas españoles.
"En un principio no había ningún problema y nos iban a dejar entrar. Nos dijeron que unos traductores nos estarían esperando para acompañarnos hasta la zona de trabajo", explicaron.
Pero al llegar a Ankara se encontraron con un panorama muy distinto que les demandó una espera de cerca de 12 horas. Allí les estaban esperando los traductores, pero no para acompañarlos hasta Van sino para trasmitirles la decisión del gobierno turco. "Al llegar nos dijeron no nos dejarían entrar para evitar problemas de coordinación con los equipos de rescate turcos".




Por Emmanuel Paz