El tribunal de Casación Penal bonaerense redujo la pena impuesta a un hombre que mató a martillazos y cuchillazos a su mujer tras evaluar, entre otras cosas, la actitud "casi provocativa" de la víctima.

El tribunal de Casación Penal bonaerense redujo la pena impuesta a un hombre que mató a martillazos y cuchillazos a su mujer tras evaluar, entre otras cosas, la actitud "casi provocativa" de la víctima.
Para el fiscal ante la Casación, Carlos Altuve, se trata de un fallo de "discriminación por género", por lo cual resolvió apelarlo ante la Suprema Corte de Justicia Bonaerense, según informó ayer.
La decisión fue tomada por la Sala I del Tribunal, que rebajó de 17 a 10 años y tres meses de prisión la pena impuesta a Marcelo Gentile por el homicidio de su pareja, la brasileña Dirlene Vieira, cometido en julio de 2007.
El juez Horacio Piombo fundó la resolución a la que adhirió Benjamín Sal Llargués, mientras que Carlos Natiello votó en disidencia.
Los jueces analizaron los dichos del homicida cuando confesó el crimen durante el juicio oral en San Isidro, en el que terminó condenado a 17 años de prisión.
En esa oportunidad, el condenado dijo que su pareja puso en duda que él fuese heterosexual y le confesó que tenía un amante con quien mantenía una fogosa relación.
"Una fuerza incontrolable se apoderaba de mí y no podía dejar de imaginar a ella con su amante", dijo que sintió antes de cometer el asesinato.
Piombo sostuvo que el homicida tenía "un estado emocional que no contiene todas las características para obrar como atenuante pero sí para ejercer una vigorosa influencia a la hora de considerar la sanción como correlato de la autoría culpable".
"A eso debo aditar la actitud casi provocativa que la víctima venía exhibiendo al momento de producirse el altercado final" afirmó el juez.
Tras conocer la reducción de pena, el fiscal de Casación Altuve presentó una apelación ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
"Es terrible, este fallo contradice por completo las normas internacionales que han prestado especial atención a cuestiones de género al justificar que por una discusión en la cual la mujer confiesa una infidelidad, y digo confiesa entre comillas, ya que no hay constancias en causa de eso, este hombre la mató", explicó el fiscal.
En su apelación a la Corte, Altuve resaltó que la resolución de Casación "viola la protección que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos le brinda a la mujer, o a cualquier otra persona que sea discriminada por su ocupación, su forma de vestir o conducta sexual".



Por Emmanuel Paz