La devoción por Máxima en Holanda es reflejada por las opiniones de la gente de la calle. "Se ganó el cariño de los holandeses con su sonrisa y carisma", afirmó Mercedes Gervaly, una hondureña que hace dos décadas vive en La Haya, tercera ciudad más grande de los Países Bajos y sede de la Casa Real. "Le va a dar al Palacio un toque de Sol, una brisa fresca y alegría, que es lo que le falta a la cultura de este país", agregó la mujer y dijo estar "emocionada" porque la nueva reina es latina.
"Guillermo siempre estuvo protegido por ser de la familia real, pero ella es una chica común. El era muy rígido y ella le dio más alegría en su vida y al mismo tiempo al pueblo", explicó por su parte Arjen, un holandés que se sumó a la conversación con el enviado especial de la agencia de noticias estatal Télam, Camil Straschnoy.
El hombre es propietario de una tienda de artículos para el hogar, que entre mesitas de luz y sillas, exhibe en su vidriera una foto gigante de la actual monarca Beatriz.
Esta imagen no es una excepción, sino por el contrario es la regla común en cercanías del palacio Noordeinde, lugar de trabajo de la soberana en La Haya, localidad donde también se encuentra su residencia, el Huis ten Bosch (en español, Casa en el Bosque).
Con solo recorrer el centro de esa ciudad, sede además del gobierno holandés y de varios ministerios, se puede observar la adoración y el respeto que hay por la Casa de los Orange-Nassau.
Los monumentos de Guillermo I y su hijo y sucesor, Guillermo II, sobresalen por su altura y unas coronas de metal adornan algunas calles comerciales.
El ayuntamiento de La Haya, de rápidos reflejos ante la abdicación de Beatriz y de que hoy es su cumpleaños número 75, abrió una exposición de fotos y videos con distintos momentos de su vida.
A pocas cuadras de allí, en la librería van Hoogstraten, una de las más antiguas de La Haya, hay otra prueba del amor hacia la argentina: además de un nuevo libro de fotografías de Beatriz, que en estos momentos encabeza las ventas, se exhiben dos títulos sobre Máxima, una biografía y otro sobre su casamiento con el príncipe.
En contraste, el diario Het Parool, recordó que el príncipe le restó importancia al informe que el académico experto en América latina, Michiel Baud, realizó sobre las acciones del padre de Máxima, Jorge Zorreguieta, cuando era ministro de Agricultura de la última dictadura.
"Es sólo una opinión", dijo sobre el trabajo que le valió al ex funcionario, investigado por complicidad civil en desapariciones en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina (Inta), perderse el casamiento de su hija en 2002 y no poder presenciar su coronación el 30 de abril venidero.