Como vecinos de la manzana delimitada por calle Maipú, Amenábar, Laprida y Gaboto, después de muchos años, vimos con alivio que la antena de telefonía celular que se encontraba ilegalmente instalada en el predio del Club Social Calzada en calle Maipú al 3000 y que según la ordenanza municipal Nº 7122 debía haber sido desmantelada hace tiempo, fue removida. Desde su instalación, durante años, varias escuelas dictaron sus clases de gimnasia en dicho club, a escasos metros de la antena en cuestión, sin que nadie hiciera nada para evitarlo. La alegría se volvió enojo y sentimiento de haber sido burlados al enterarnos que dicha antena fue desmantelada sólo para ser reemplazada por otra de mayor potencia (con los consiguientes riesgos para la salud de todos), ya que el club habría firmado un nuevo contrato por tres años más con la empresa de telefonía. La pregunta es: ¿cuánto vale la salud y la vida de las personas para este club que hace oídos sordos no solo a nosotros sino a las leyes mismas, y para ciertos funcionarios municipales de alto nivel que ocasionalmente cenan en sus instalaciones? Una muestra más de la desastrosa Argentina en la que lamentablemente nos toca vivir. Esta cuestión ni siquiera debería suceder, si realmente las ordenanzas municipales sirvieran para algo. Esperemos que por una vez al menos alguien se acuerde de hacerlas cumplir y eviten un nuevo atropello.

































