Una joven que fingió su secuestro para escapar con su amante, y que fue la autora de los mensajes de texto exigiendo dinero que le enviaba a su marido para el pago de un presunto rescate, será ahora investigada por la Justicia por el supuesto delito de extorsión, informaron fuentes judiciales.
El pedido de investigación fue formulado por el fiscal federal Federico Delgado, quien estuvo al frente de la investigación realizada para rescatarla al creerla presa de una banda de captores.
Tras más de ocho horas de pesquisa, en la que intervino personal de Antisecuestros de la Policía Federal y de la Secretaría de Inteligencia, se estableció que la joven había fingido su captura y que era la autora de los violentos mensajes de texto extorsivos enviados a su esposo en los que decía, entre otras cosas, que le cortarían un dedo si no pagaba un rescate.
Fuentes judiciales informaron ayer que el hecho ocurrió el viernes pasado, cuando un hombre identificado como Domingo Cabral se presentó en la seccional 16 y dijo que su esposa y madre de sus dos hijos, Débora Serrano (19), "había ido al colegio el miércoles 12 por la noche y no había regresado" a su casa.
El hombre denunció que a partir del jueves 13 comenzó a recibir llamados y mensajes de texto extorsivos al teléfono de línea de su casa y a su celular.
Según la denuncia, en esos mensajes le decían: "A tu mujer no la vas a ver más, vas a tener que pagar mucho por esta p..." y "Si la querés viva conseguíme plata; le vamos a cortar un dedo".
Mientras Cabral estaba en la comisaría, sonó nuevamente su celular y al atender descubrió que era la propia joven, quien le dijo que acababan de dejarla tirada en un campo al costado de la ruta y que no sabía dónde estaba.
"La investigación determinó que Débora Serrano no había sido privada de su libertad", afirmó el fiscal Delgado.
Por el contrario, la joven "se había ido por su voluntad con su novio Edgardo Balanti a la casa de la familia de aquél en Otamendi (partido de Campana, provincia de Buenos Aires) por problemas matrimoniales y había sido ella misma quien envió los mensajes de texto a su marido diciéndole que estaba secuestrada, para que no la moleste más".
Delgado afirmó que en un momento la muchacha "se comunicó al celular del presunto extorsionador (que luego se determinó era su novio) y durante nueve minutos charló de forma amena con él acerca de lo bien que lo habían pasado estos días juntos y le decía que se iba a separar de Domingo para irse a vivir con él".
"De inmediato Débora cambió su tono de voz, llamó a su marido, le dijo que no sabía dónde estaba y que se encontraba perdida dentro de un tren en movimiento", consignó el fiscal.
Según Delgado, luego la joven "se bajó en la estación Constitución del ferrocarril y se dirigió a la División Roca de la Policía Federal Argentina y señaló que se encontraba perdida, que lo único que quería era volver a su casa con su marido".
"Para ese entonces nosotros ya sabíamos que en realidad Débora no estaba perdida ni había estado secuestrada, sino que se encontraba pergeñando una obra de ficción para que Domingo Cabral no supiera que había estado con su amante los últimos días", enfatizó el representante del ministerio público. (Télam)