Las tareas de demolición del edificio de Bartolomé Mitre 1232, cuya parte posterior se derrumbó el viernes pasado, se suspendieron ayer por orden judicial para buscar si entre los escombros está el cuerpo de un hombre denunciado como desaparecido.

Las tareas de demolición del edificio de Bartolomé Mitre 1232, cuya parte posterior se derrumbó el viernes pasado, se suspendieron ayer por orden judicial para buscar si entre los escombros está el cuerpo de un hombre denunciado como desaparecido.
Mariano Madueña, hijo de Isidoro, el hombre de 74 años denunciado como desaparecido, amplió ayer su presentación y la fiscalía ordenó que se suspenden las tareas de demolición de la parte del edificio del microcentro porteño que quedó en pie, por lo que los operarios comenzaron a remover escombros a mano y asistidos con perros adiestrados.
Las tareas se cumplen "en aquellos huecos y sectores que puede haber llegado a caer el cuerpo, con la asistencia de perros", dijeron voceros del gobierno porteño pero aseguraron que la demolición del edificio continuará igual.
"Tenemos focalizado cuatro o cinco puntos donde podría estar el cuerpo", dijo un vocero del gobierno porteño.
Se presume que el hombre cayó donde estaba el tanque de agua de la construcción.
Madueña presume que su padre, que sufre de una reducción de su audición, no escuchó la advertencia del portero del edificio y no advirtió el peligro de derrumbe.
El jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, quien apareció ayer por segunda vez tras el colapso del edificio por una excavación lindera, dijo que enviará un proyecto de ley a la Legislatura porteña para "expropiar el edificio" derrumbado.
Precisó que de esta forma dará a los propietarios afectados "el valor del bien que tenían" para que puedan comprar una vivienda similar y responsabilizó a constructores a cargo de la obra aledaña por el hecho.



Por Emmanuel Paz