Central inició la recta final de cara al partido del próximo jueves ante Vélez, en el Gigante, para el que Miguel Angel Russo tendría a todos los futbolistas a disposición. Por eso, el armado del equipo tendrá el sello del propio entrenador, teniendo en cuenta con varias alternativas. O habrá doble cinco de marca, con los tres volantes ofensivos habituales, o a salida de un 5, para que Tomás O’Connor vuelva a su posición natural e Ignacio Malcorra se sume a una mitad de cancha, a priori, con mejor manejo.
En los dos últimos partidos quien se metió en el equipo fue Maximiliano Lovera, pero lo hizo por la lesión de Lautaro Giaccone, por eso, en realidad, quien se “coló” entre los once fue Kevin Ortiz, para jugar al lado de Agustín Toledo.
Esta decisión que tomó Russo en los últimos encuentros fue en un contexto especial, con Malcorra a media máquina (le daba sólo para ir al banco e ingresar algunos minutos) y con el clásico en el medio. Fue así como el DT, por primera vez en lo que va de este nuevo ciclo, incluyó a dos mediocampistas centrales de marca desde el inicio, algo que nunca antes había sucedido.
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Ignacio Malcorra viene de dos partidos en el banco, pero se estima que el Central de Russo lo tendrá otra vez entre los once.
Virginia Benedetto / La Capital
Pero lo dicho, llegó el clásico y Russo juntó a Toledo y Ortiz por primera vez desde el arranque, prescindiendo de ese segundo volante central, con más juego que marca, como lo venía siendo O’Connor.
Pero ahora Malcorra estaría para volver y, se sabe, para Russo es un jugador fundamental, lo que lleva a pensar que si llega al ciento por ciento desde lo físico, irá como titular.
Así las cosas, o sale uno de los volantes ofensivos de los últimos partidos o uno de los dos 5 (¿Toledo u Ortiz?). En esa decisión anidará el pensamiento del entrenador canalla sobre qué tipo de partido piensa proponerse a Vélez. Si prioriza el equilibrio en el círculo central o si vuelve a la apuesta ya conocida.
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Kevin Ortiz reapareció como titular en el clásico y repitió frente a Huracán. Venía de un par de partidos ausente.
Héctor Rio / La Capital
Cuando llegó el clásico y también Huracán, Russo mantuvo a O’Connor entre los once, pero lo utilizó en zona de tres cuartos pero volcado más sobre el sector derecho, para cumplir una función que, quedó a la vista, le costó demasiado. Porque encajonado en se sector no tuvo la visión de juego ni el desequilibrio que solía mostrar jugando por el centro.
¿Y Lovera? Fue el reemplazante natural de Giaccone, aunque el DT lo hizo jugar por centro. En un contexto de absoluta lógica, Lovera debiera ser el Giaccone de siempre y O’Connor volver a su lugar para que Malcorra vuelva a ser la manija del equipo.
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Maximiliano Lovera jugó los dos últimos partidos. Luchará en estos días para mantenerse dentro del equipo.
Leonardo Vincenti / La Capital
Russo puede pensar tranquilamente que el doble cinco le funcionó bien en el clásico y con Huracán y que por eso los retoques que haga deberán ser de tres cuartos hacia adelante. Y si eso ocurre, con la vuelta de Malcorra sería por Lovera o, quizá, por O’Connor.
Lo sustancial en esta historia es que Russo tiene prácticamente a todos a disposición y el armado quedará sujeto a su decisión, con un mediocampo acorde a lo de todo el año o para la búsqueda de un mayor equilibrio defensivo.