Política

Cristina: "La única lealtad de Macri es con los grupos económicos concentrados"

La candidata a senadora nacional reiteró su llamado a unificar el voto opositor y lanzó duras críticas al gobierno de Cambiemos

Martes 17 de Octubre de 2017

Como en el mítico tango que evoca a Aníbal Troilo, Cristina Kirchner nunca se fue del peronismo (su barrio), siempre está volviendo. Luego de crear el novedoso diseño Unidad Ciudadana en junio pasado y de correrse de internas que temió que intoxicaran su candidatura a senadora nacional, ayer cerró su campaña electoral con discurso y estética peronista y frente a unas 60 mil personas en el estadio de Racing (Avellaneda).

Todo ocurrió con ese fervor triunfal que siempre domina al partido de Perón y Evita. Incluso, cuando la derrota podría estar cerca el domingo próximo. "La Argentina no es de ellos (Cambiemos), no es una sociedad anónima. Es del pueblo, es de todos", fueron las últimas frases de una ceremonia pasional de más de media hora entre la candidata, con su voz cascada, y la vibración de la multitud.

En una tarde bendecida por el clima primaveral, la aspirante a senadora por la provincia de Buenos Aires había arrancado su discurso con una pregunta con formato de arenga: "¿Hoy tenemos un día?". Y la multitud respondió: "Peronista".

Para confirmar su retorno discursivo a las fuentes doctrinarias del movimiento cultural y político llamado peronismo, Cristina habló de "honrar la lealtad". Y abundó: "Perón fue leal y les cambió la vida a los argentinos, cumplió cada una de sus promesas".

"No se puede jugar a dos puntas, no hay otra clase de lealtad", fustigó, tal vez aludiendo —sin nombrarlos— a sus dos competidores que también le hablan al votante peronista: Florencio Randazzo (Cumplir) y, en menor medida, Sergio Massa (1País).

Luego denunció las "lealtades" que prevalecen en el gobierno de Mauricio Macri y les apuntó "a los grupos económicos concentrados, a los fondos buitre, a su familia y amigos y a las empresas de servicios públicos".

"Basta Macri, ya", advirtió la ex mandataria, que viene de ganar la elección del 13 de agosto pasado frente a Cambiemos por 20 mil votos (el gobierno nacional se tomó 20 días para reconocer la derrota).

El estadio cilíndrico Presidente Perón, construido durante el primer gobierno peronista, se llenó de banderas argentinas, cantos y pasiones, tanto en el césped como en las tribunas.

Intendentes de una veintena de municipios, sindicatos que ya vienen expresando su apoyo a CFK, movimientos estudiantiles, organizaciones sociales y políticas juveniles, todas vinculadas al kirchnerismo, coparon Racing desde temprano.

Como en actos anteriores bajo la organización K, se abandonó para siempre el monumentalismo de otras épocas y se desplegó una pasarela a escala humana para que los candidatos caminaran y hablaran cerca de la gente.

Por lo demás, ya nadie planta su bandera junto al escenario para marcar territorio e impedirle la visión del resto. El kirchnerismo, luego de la derrota de 2015, dejó atrás una vieja práctica de actos políticos, sindicales, estudiantiles y de la izquierda, la de priorizar la visibilidad de las agrupaciones por sobre la visión del conjunto.

Cristina buscó su último impulso ante las elecciones plantándose frontal contra las políticas de Macri. Denunció la situación de empeoramiento de las condiciones laborales y salariales y las graves irregularidades judiciales y policiales que se cometen en los casos de Milagro Sala y Santiago Maldonado, entre otros. También pidió el voto sector por sector: jóvenes, estudiantes, trabajadores, comerciantes, jubilados y mujeres.

En la voz de Cristina, la cúpula de Unidad Ciudadana interpreta que el 13 de agosto concretaron "una hazaña" en ganarle al oficialismo, alcanzando 34 por ciento en Buenos Aires, con más de 3,2 millones de votos.

Contra todo el sistema económico concentrado, los sistemas judiciales afines al gobierno nacional y las tres estructuras estatales principales de la Argentina jugando a favor del Macri (la Nación, la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal), Cristina arengó: "Podemos y debemos ganar el 22 de octubre".

Minutos antes, Jorge Taiana, quien la secunda en el binomio como candidato a senador nacional, había descripto ante la multitud la enorme cantidad de recursos materiales y simbólicos que concentra el gobierno nacional. "Se creen invencibles, pero se equivocan, porque lo único invencible es el pueblo organizado", concluyó.

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