La ciudad

Tras cinco años, finalmente Emiliano tiene su silla de ruedas y está feliz

Debió esperar por más de 5 años que el Iapos se la comprara. Tiene 17 años y padece de una atrofia muscular irreversible. Lo primero que hizo fue ir a ver el partido de Central.

Lunes 03 de Agosto de 2015

Al fin Emiliano tiene su silla de ruedas y está muy feliz. El adolescente de 17 años esperó por más de 5 años por esta silla motorizada especial que le permita tener una mejor calidad de vida. Padece una atrofia muscular espinal tipo II que afecta progresivamente sus músculos y es irreversible. “Lo primero que hizo fue ir el sábado a la cancha a ver a Central, y hoy cuando llegó a la escuela los compañeros lo aplaudieron”, contó Beti, la mamá, muy emocionada a La Capital.
 
El viernes por la noche, cuando estaban terminando de cenar, la familia López Cicero recibió el llamado de la ortopedia encargada de adquirir en el exterior esta vital silla de ruedas. “No los esperábamos, venían directamente de la aduana de Buenos Aires (la silla se compró a EEUU) y el dueño de la Ortopedia apareció con la silla. Emiliano no podía hablar de la emoción y nosotros nos abrazamos”, relató muy contenta la mamá.
 
A la silla la pintaron de azul y a los costados con unos detalles en amarillo, todo un gesto de la ortopedia Intermed que la vendió. Sabían que Emiliano, además de ser el abanderado de su escuela, es fanático de Rosario Central. “El primer uso que le dio a la silla por fuera de casa fue ir a la cancha a ver a Rosario Central. Estaba muy contento porque le permite moverse con más independencia y levantarla para ver mejor”, describió la mamá.
 
Esta mañana cuando Emiliano llegó bien temprano a la escuela, los compañeros lo recibieron con un fuerte aplauso. No sólo es el abanderado del colegio Padre Margis, sino un ejemplo de perseverancia y esfuerzo.
 
Más de 5 años y con una resolución judicial en el medio, debió esperar Emiliano López Cicero para que el Iapos acceda a compararle esta silla de ruedas motorizada indispensable para tener una mejor calidad de vida. Luego de todos esos años de increíble espera, peregrinaje y desidias burocráticas, se logró que la compraran. Aunque aún lleva el mismo tiempo esperando una cama articulada con comandos eléctricos, un elevador de personas plegable hidráulico, un par de rampas telescópicas y la autorización de sesiones de kinesiología a domicilio para seguir teniendo una mejor posibilidad y calidad de vida.
 

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