
Uno de los propietarios de la discoteca Kiss, que se incendió en la ciudad brasileña de Santa María, donde murieron 235 personas, intentó quitarse la vida en el hospital en el que está bajo custodia policial, luego del trágico suceso.
En ese centro asistencial, el socio de Kiss es vigilado por policías debido a que está bajo arresto.
El intento de suicidio, del que habían informado en las últimas horas de ayer sus médicos y abogados, fue confirmado hoy por Marcelo Arigony, uno de los comisarios de la Policía Civil del estado de Río Grande do Sul, responsables por la investigación de la tragedia.
"Ahora se encuentra bien y fue esposado a la cama para evitar nuevos intentos", aseguró Arigony en declaraciones a la prensa.
Spohr fue arrestado el lunes en Cruz Alta, adonde, según su abogado, había viajado para ser atendido en un hospital con síntomas de intoxicación respiratoria por temor a permanecer en Santa María.
El otro propietario de la discoteca, Mauro Hoffmann, fue detenido también el lunes tras presentarse en la comisaría de Santa María.




Por Emmanuel Paz