El sistema energético nacional batió otro récord de consumo de energía mientras ayer continuaron los cortes de luz en distintos barrios de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano.

El sistema energético nacional batió otro récord de consumo de energía mientras ayer continuaron los cortes de luz en distintos barrios de la ciudad de Buenos Aires y del conurbano.
La falta de electricidad originó protestas de vecinos que salieron a las calles a hacerse escuchar, en un día en que ardieron los aire acondicionado y otros equipos de refrigeración.
El consumo energético alcanzó los 22.169 megavatios registrados a las 15:35 debido a la ola de calor que afectó a todo país, lo cual llevó al servicio meteorológico nacional a disponer un “alerta naranja”. Capital Federal mostró ayer a la tarde una sensación térmica de 41,4 grados.
Este nuevo récord supera al que había sido alcanzado el 30 de enero de 2013, cuando a las 14:30 se ubicó en 21.982 megavatios, informó el ministerio de Planificación Federal que conduce Julio De Vido.
El miércoles 31 de enero de 2013 también se batió el récord de energía diaria entregada al sistema, al alcanzar los 455,7 gigavatios hora (Gwh), superando el anterior del pasado 7 de febrero de 2012, el cual fue de 454,8 gigavatios hora (GWh).
El sistema se encuentra operando normalmente con más de 2.000 megavatios de reserva, gracias a que desde 2003 la capacidad instalada aumentó el 49 por ciento, es decir 8.727 megavatios, informó el gobierno nacional.
El ministro De Vido dijo ayer durante un reportaje radial: “En este momento hay 521 usuarios sin luz. Puede que por algún caso compartido la cifra se vaya a 1.500 usuarios”.
A esa hora vecinos de los barrios de Almagro, Caballito y La Paternal reclamaban con piquetes en las calles una solución inmediata. Lo mismo sucedía en distintas localidades del Gran Buenos Aires como Ezeiza, Laferrere, Moreno, Quilmes, Caseros, Boulogne y Martínez. Las cámaras de los canales de cable se encargaron de reflejar durante gran parte del día el descontento popular. Varios comercios cerraron sus puertas porque se les cortó la cadena de frío o porque no pudieron producir sus productos, como heladerías y cafeterías.
De todas maneras, De Vido dijo que las “muchas obras” que se hicieron desde noviembre se verán aumentadas gracias a los recursos que se generaron a partir de un ajuste en las tarifas que, a su criterio, permitieron mejorar el servicio.
“Hay algunos problemas puntuales de distribución y estamos atacando los talones de Aquiles del sistema con pequeñas obras en Colegiales, Almagro, Caballito, algo en Lugano y Mataderos”, enfatizó.
El ministro puntualizó que, junto con las empresas del sector, su cartera está planificando una serie de obras que permitirán resolver “algunas dificultades puntuales” en el mediano plazo.




Por Emmanuel Paz