La mezquindad de una banda musical conocida por sus espectáculos pirotécnicos en el escenario habría costado más de 230 vidas en el club nocturno Kiss de la ciudad de Santa María, al sur de Brasil, de acuerdo con un inspector policial.

La mezquindad de una banda musical conocida por sus espectáculos pirotécnicos en el escenario habría costado más de 230 vidas en el club nocturno Kiss de la ciudad de Santa María, al sur de Brasil, de acuerdo con un inspector policial.
El inspector Marcelo Arigony dijo ayer en conferencia de prensa que los miembros del grupo compraron a sabiendas bengalas que sólo debían utilizarse al aire libre, pues costaban sólo 1,25 dólar cada una, en comparación con el precio de 35 dólares que tenían los productos para interiores.
"La luz de bengala era para usarse sólo en exteriores, y la gente que las encendió lo sabía", afirmó Arigony, quien añadió que los miembros del grupo han reconocido que solían optar por las bengalas más baratas. "Preferían comprar ésas porque eran más económicas", aseguró.
El incendio comenzó alrededor de las 2:30 de la madrugada del domingo durante una actuación de Gurizada Fandangueira.
Arigony, cuyo primo falleció en el incendio, añadió: "La pirotecnia era parte de su espectáculo. Los integrantes incluso usaban guantes en el escenario para no quemarse las manos".
Las repercusiones de esa decisión siguieron causando conmoción en Santa Maria, una localidad universitaria de 260.000 habitantes, donde ocurrió la tragedia del domingo en el club nocturno Kiss.
El departamento forense de Rio Grande do Sul elevó la cifra de muertos de 231 a 234, para reflejar el deceso de tres personas que no aparecían en la lista original.




Por Emmanuel Paz