El Mundo

A 30 años del desastre, Ucrania recordó a las víctimas de Chernobil

Se trata del peor accidente radioactivo de la historia, que causó miles de muertos y contaminó tres cuartas partes de Europa. Homenajes a los “liquidadores” que dieron sus vidas para limitar los daños.  

Miércoles 27 de Abril de 2016

 

El gobierno de Ucrania recordó ayer con un minuto de silencio, el himno nacional y salvas de honor a las víctimas de la catástrofe nuclear de Chernobil, ocurrida hace 30 años. El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, depositó por la mañana, junto con el premier Vladimir Groisman y el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, flores en el monumento a los "héroes de Chernobil" en la capital ucraniana. Poroshenko viajó más tarde a Chernobil para presidir una ceremonia luctuosa junto a las ruinas de la central nuclear. "La central de Chernobil se cerró a finales del pasado siglo pero durante mucho tiempo el pueblo ucraniano seguirá cargando en los hombros las consecuencias de la catástrofe", afirmó el mandatario. Durante la noche, los habitantes, como cada año, llevaron flores y velas al monumento de las víctimas de Chernobil en Slavutich, una ciudad a unos 50 kilómetros de la central y construida tras la catástrofe para alojar a sus empleados.

El reactor número 4 de Chernobil explotó a las 1:23 del 26 de abril de 1986 a causa de un experimento fallido. Amplias zonas de Ucrania, Bielorrusia y Rusia fueron declaradas inhabitables a causa de la elevada radiación. Durante diez días, el combustible nuclear ardía, expulsando a la atmósfera elementos radioactivos que según ciertas estimaciones contaminaron hasta tres cuartas partes de Europa, pero sobre todo Ucrania, Bielorrusia y Rusia, en aquel momento repúblicas soviéticas. Moscú intentó al principio ocultar el accidente. La primera alerta pública fue dada el 28 de abril por Suecia, que detectó un alza de radioactividad. El entonces jefe de Estado soviético, Mijail Gorbachov, no habló públicamente del incidente hasta el 14 de mayo.

Más de 100.000 personas tuvieron que ser reubicadas. Según cálculos de algunos expertos, decenas de miles de personas murieron como consecuencia de los efectos tardíos del desastre nuclear. En la instalación nuclear todavía se encuentran 200 toneladas de uranio. Un sarcófago de hormigón colocado sobre el reactor dañado para impedir la fuga de radiactividad será sustituido por una estructura de acero construida por un consorcio internacional.

La Iglesia Ortodoxa rusa consagró ayer en recuerdo de los "liquidadores" (las personas que ayudaron a paliar los efectos de la emisión masiva de radiación) una iglesia cerca de Belgorod. El templo, situado en la región afectada por la explosión de Chernobil, es el primero en Rusia en ser dedicado a esos trabajadores, muchos de los cuales trabajaron cuando se produjo el accidente nuclear sin protección alguna y murieron poco tiempo después. El mandatario anunció que en el futuro la zona será declarada "Reserva de la biosfera medioambiental y de la radiación". Cuando hace 30 años en el norte de la antigua República Soviética se produjo el "máximo accidente previsible", un área de 227.000 hectáreas quedó tan contaminada que fue declarada zona de exclusión a causa de la elevada radiación. Un 40 por ciento de la "zona" se considera perdida para siempre, ya que se calcula que el material de radiación tarda 24.000 años en degradarse. El resto de la zona estará nuevamente habitable en un máximo de 60 años. Nubes grises cubren las ruinas de la central nuclear. Hoy en día cerca de 5 millones de ucranianos, rusos y bielorrusos viven en zonas donde la cantidad de radiación es alta.

Poroshenko apuntó contra Rusia y dijo que Moscú estuvo a punto de causar una nueva catástrofe como la de Chernobil al llevar adelante una guerra cerca de una planta de energía en el este de Ucrania. El conflicto militar entre ambos países lleva más de dos años. Moscú apoya la lucha de los separatistas prorrusos en el este de Ucrania, desde que Kiev derrocara a su presidente prorruso hace dos años en medio de un movimiento de protesta para estrechar los lazos con Occidente. Tampoco Chernobil logró unirlos y tanto Kiev como Moscú se niegan a realizan una conmemoración conjunta como en 2011.

Sin embargo, el presidente ruso, Vladimir Putin, elogió el coraje y el sacrificio personal de quienes ayudaron tras la catástrofe a limitar los daños. "Chernobil se convirtió en una seria lección para toda la humanidad y hasta el día de hoy las consecuencias resuenan como un eco rudo para el medio ambiente y la salud de la gente", escribió Putin en un telegrama dirigido a los "liquidadores". Cientos de miles de personas de la entonces Unión Soviética ayudaron a limitar la radiación tras el desastre. "Muchos de ellos sacrificaron su propia vida para salvar a otros", apuntó Putin.

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario