Entre mayo y septiembre de 1969 Rosario fue epicentro de una revuelta social que
hirió de muerte a la dictadura de Juan Carlos Onganía. La protesta, protagonizada por obreros y
estudiantes, se ganó la adhesión popular y marcó para siempre la identidad y la memoria urbanas.
Sobre esos y otros efectos, pasados y presentes, el Museo de la Ciudad, el Centro Cultural Parque
de España y el Museo de la Memoria presentarán hasta septiembre próximo un fuerte programa de
actividades. La primera será la muestra "Rosariazo. Revueltas sociales en 1969", que se inaugurará
el sábado que viene en el Museo de la Ciudad (Oroño al 2300).
Rosario no fue la única ciudad donde la resistencia al Onganiato, en un clima de
tensión generalizada, ganó formas de organización con pocos precedentes hasta entonces.
Días antes del llamado "primer Rosariazo" (mayo del 69) ya se habían producido
revueltas en Villa Ocampo, Tucumán, Córdoba y Corrientes, donde cayó la primera víctima, Juan José
Cabral. Más tarde, los movimientos se multiplicaron e incluso ganaron fuerza, como en el
Cordobazo.
Pero en Rosario se trató de un proceso que abarcó cinco meses, con dos
escaladas: en mayo y septiembre. Y que se cobró cinco vidas.
La historia de esos meses es apasionante. Por sus causas y sus efectos, por la
sinergia inédita de diálogo y acción que lograron entablar distintos sectores sociales, porque dejó
una huella imborrable en la memoria política y cultural de la ciudad.
"Se transformó en una verdadera marca identitaria", sentencia el historiador
Pablo Montini, uno de los responsables de investigar a fondo el tema y de curar la muestra junto al
director del Museo de la Ciudad, Raúl D’Amelio.
La exposición será la primera actividad de la conmemoración, que se extenderá
con distintas propuestas también en el Museo de la Memoria y el Centro Cultural Parque de
España.
En rigor, los tres espacios trabajaron de forma articulada sobre un mismo eje.
En junio el Museo de la Memoria tiene programada una mesa de debate coordinada por Antonio Oliva
que intentará reflexionar sobre el Rosariazo desde el presente e indagar acerca de sus relaciones
simbólicas con movimientos sociales actuales.
El Parque España tiene previstas otras actividades. También durante junio
ofrecerá un ciclo de películas realizadas en 1969 y el estreno de la primera parte de un documental
de Carlos Charly López sobre Los Rosariazos. La segunda entrega llegará en septiembre.
La muestra inaugural, que se abrirá al público en el Mueso de la Ciudad desde el
sábado próximo, a las 19.30, podrá recorrerse hasta septiembre, incluso con la modalidad de visitas
guiadas a cargo de algunos de los protagonistas del movimiento.
Durante el recorrido los visitantes se encontrarán con una muestra de la
historia política reciente, al punto de que muchos de sus referentes están vivos.
Quizás por eso mismo los curadores de la exposición lanzaron una convocatoria
("Si lo tenés, traélo") para que quienes hubieran conservado objetos o documentos de la época los
acercaran al museo.
"Mucha gente nos llamó para decir que había conservado materiales, pero que más
tarde, durante la última dictadura militar, tuvo que desprenderse de ellos", cuenta D’Amelio.
Una triste necesidad por esos días.
Aun así, se podrán conocer testimonios de protagonistas (como el de Héctor
Quagliaro, secretario general de la CGT de los Argentinos en Rosario durante el Rosariazo),
fotografías (entre ellas las ya emblemáticas de Carlos Saldi), documentación inédita cedida por el
propio Ejército Argentino, objetos usados durante los episodios, publicaciones, diarios y revistas
del momento.
Para juntar esas piezas los curadores recurrieron además a archivos públicos y
privados, al documental de López y a investigaciones de historiadores locales sobre el tema. Los
recuerdos propios de los rosarinos mayores de 40 que vayan a la muestra aportarán el resto.