“Vi fuego, una luz y una explosión”, contó ayer Raúl Goycochea, el baqueano que fue el único testigo del desastre aéreo en Río Negro.
Goycochea dio detalles de la trágica escena que vivió luego de que se produjera el accidente. Cuando arribó a la zona de Prahuaniyeu dijo que “se escucharon cinco explosiones y había elementos que ardían y el avión totalmente destruido”.
El único testigo que presenció el accidente aéreo del avión de la línea Sol aseguró que la aeronave “se perdió detrás de una loma, reapareció y cayó”.
Goycochea explicó que cuando se produjo el siniestro él regresaba a su casa de Los Menucos desde Prahuaniyeu y en un momento observó el accidente. “Me llamó la atención lo bajo que volaba el avión que al ratito se perdió detrás de una loma, reapareció y cayó. Se escucharon varias explosiones y el fuego dejó la noche de día”, dijo el único testigo ocular de la tragedia aérea que sacude al país.
Asimismo, relató que tras los estruendos y el fuego se subió al techo de su camioneta para tratar de observar lo que había ocurrido y al no poder acceder al lugar que está en una depresión de la estepa con monte alto fue en busca de un vecino y luego por la policía y los bomberos.
Goycochea sostuvo que en una camioneta de mayor porte que la suya guió al resto hasta el lugar del hecho.
Dijo que cuando llegaron al lugar todavía había elementos que ardían, mucho humo y una enorme circunferencia donde había quedado totalmente disperso y destruido el avión.
Por último, señaló en forma angustiante que en el lugar se mezclaban partes metálicas con cuerpos destrozados. Otro lugareño, Juan Pablo Flehr, quien anteanoche concurrió al lugar del accidente, dijo que fue “algo desolador, no quedó nada” y expresó que “había cuerpos tirados y destrozados, repartidos en un radio de 200 metros”.
“Quedaron pedacitos del avión, nada más, cenizas y pañales, porque parece que había un bebé”, destacó en declaraciones radiales.
El médico socorrista Renato Gasaniga afirmó que en la zona del accidente “sólo se veían partes del avión y cuerpos por todos lados”.
“Llegamos entre las 22.20 y las 22.30, y durante dos horas estuvimos rastrillando y buscando sobrevivientes pero no encontramos a ninguno”, expresó en declaraciones a la prensa.
En tanto, el responsable comercial del diario online MDZ, Facundo Rossi, que descendió del vuelo 5428 de Sol Líneas Aéreas en Mendoza, manifestó que la azafata que murió en el accidente aéreo, Jésica Fontán, le dijo: “El viaje se me va hacer eterno”.
En tanto, una pasajera que viajó en el avión siniestrado en Río Negro y bajó en la escala previa en Mendoza, Daniela Piana, dijo que “fue una suerte bajar en Mendoza, pero lamento la mala suerte de los que viajaban” rumbo al sur del país, expresó. “Fue un vuelo normal, salimos y llegamos a horario. La tripulación estaba tranquila, pero todo es muy lamentable”, contó. l
































